sábado, 10 de septiembre de 2016

"APRENDER DE LOS ERRORES"

En todas y cada una de nuestras decisiones (tomar decisiones) y actuaciones, desde la más sencilla o simple a la más importante, tendemos a correr el riesgo de equivocarnos.

Aprender de errores
Pero no aceptar los errores, achacárselos a otros, empecinarse en alcanzar la perfección, o ignorarlos pueden convertirse en actitudes malsanas que empobrecen como personas.
Por este motivo, si aprendemos de los errores y sabemos precisamente cómo aprender de ellos, si reflexionamos acerca de nuestros propios fallos y siempre sacamos consecuencias positivas de los mismos, creceremos tanto personal como psicológicamente.
Porque, fundamentalmente, conseguiremos superar las propias limitaciones de cada uno para vivir mucho más felices.
¿Qué significa aprender de los errores?
Aprender de los errores significa aceptar que hemos cometido un fallo, pero que aprendemos de él y lo tenemos en cuenta para no cometerlo nuevamente.
No en vano, aprendizaje viene a ser precisamente la palabra con la que, en psicología, tratamos de describir la capacidad para incorporar información y modificar nuestro propio comportamiento en virtud de ella.
Todo aquello que nos gusta, que tememos, nuestras propias aficiones, o incluso la forma en que reaccionamos ante los problemas son producto de la huella que el paso por la vida va dejando en nuestro cerebro.
Cómo aprender de los errores
Para aprender de los errores existen fundamentalmente dos armas principales: la imitación y el denominado como ensayo-error.
Cuando nacemos, y concretamente desde que comenzamos a observar a los demás, aprendemos, ya sea imitando todo cuanto hacen aquellos que nos rodean o bien practicando.
El error es fundamental para que los niños puedan aprender, ya que le “enseña” que esa posición o que esa acción no es la adecuada, de forma que tienden a aprender a través de la experiencia.
Esto es así, porque el ensayo-error nos permite calibrar nuestra propia conducta, estableciendo principios de causa-consecuencia con el objetivo de prever la repercusión de nuestras futuras decisiones.

El arte de vivir