viernes, 9 de octubre de 2015

"EL FUTURO DE LOS NIÑOS ES SIEMPRE HOY, MAÑANA SERA TARDE"

Con mucha frecuencia se olvida al niño como presente, como seres humanos que viven intensamente su propia vida; que absorben como esponjas los estímulos cotidianos, sean estos favorables o no a su desarrollo; que son tremendamente sensibles a las manifestaciones afectivas de las personas cercanas a ellos, las que serán el impulso o freno a su natural proceso de crecimiento personal.
Es por ello que debemos  fomentar que se centren en su propia vida, con sus opciones, elecciones y consecuencias. Si decidimos siempre por ellos, estarán viviendo la vida que esperamos que vivan y no la que quieren vivir.
El futuro de los niños
Tal y como dijo Gabriela Mistral "El futuro de los niños es siempre hoy. Mañana será tarde."
La calidad del ambiente educativo es determinante. Y mejoramos su ambiente educativo cuando les dedicamos tiempo, jugamos con ellos, compartimos música con ellos, les contamos historias … Pueden parecer detalles sin importancia, pero tienen mucha: nuestra relación con ellos les está ayudando a crecer mejor. El tiempo al dedicado a estas tareas no está perdido: estamos invirtiendo en su futuro.
Es una prueba más de que las familias,  junto con la escuela, son los principales protagonistas que deben trabajar para situar a nuestros niños en la mejor posición para poder afrontar el futuro de una manera adecuada y feliz.
Sabiendo que un mejor nivel de educación conduce a mejorar el nivel de vida de las personas y  ayuda al progreso de nuestra sociedad … ¡debemos seguir con el cambio educativo!
“El futuro de los niños es siempre hoy. Mañana será tarde” – Gabriela Mistral

LOS NIÑOS APRENDEN LO QUE VIVEN...

Si un niño vive criticado,
aprende a condenar.

Si un niño vive en un ambiente hostil,
aprende a pelear.

Si un niño vive ridiculizado,
aprende a ser tímido.

Si un niño vive avergonzado,
aprende a sentirse culpable.

Si un niño vive con tolerancia,
aprende a ser paciente.

Si un niño vive con aliento,
aprende a tener confianza.

Si un niño vive estimulado,
aprende a apreciar.

Si un niño vive con honradez,
aprende a ser justo.

Si un niño vive con seguridad,
aprende a tener Fe.

Si un niño vive con aprobación,
aprende a valorarse.

Si un niño vive con aceptación y amistad,
aprende a encontrar el Amor en el mundo.


El arte de vivir