lunes, 21 de septiembre de 2015

"PEQUEÑOS DETALLES"

Creo que para tener éxito en cualquier ámbito hay que dominarlo, conocerlo por dentro y por fuera, conocer cada uno de sus detalles. Trabajo duro, muy duro, para conseguirlo. Tomo decisiones basándome en la lógica y en los hechos. Tengo un instinto innato para reconocer y desarrollar una buena idea, y seleccionar a las personas adecuadas. La base es siempre contar con las personas adecuadas.
Erika Leonard
                              Pequeños detalles
A medida que va pasando el tiempo, a medida que va avanzando mi vida, empiezo a ser más consciente, de que inevitablemente la felicidad humana, es una palabra complicada, porque no acabamos de entender que la felicidad, no se construye solo por los grandes acontecimientos que inundan nuestra vida, sino que también por esos pequeños detalles de amor bien saboreados, que siendo realistas, son los que más llenan nuestra alma.  La verdad que, es difícil hacer bien un pequeño gesto de amor y mucho mas difícil saber entenderlo y degustarlo. Cada vez estoy más convencido de que todo verdadero amante, sabe que lo mejor de su historia de amor, fueron siempre esos pequeños detalles, que parecieron que cuando se estaban realizando, pasarían desapercibidos, pero que en realidad, eran los pétalos de luz de la relación, y me refiero queridos, a todos estos: ” aquella sonrisa, aquel tono de voz  con el que se pronunciaba el primer te quiero, ese maravilloso apretón de manos, esa mirada de complicidad que traspasaba toda una esquina de un bar”. Todas esas cosas, que pasan por ser el mejor jugo humano. Y es que, un detalle, un pequeño detalle inteligente, puede llenar más el corazón, que el mejor de todos los regalos. Si, es cierto que el hombre, egoísta por naturaleza, ama el dinero, y el dinero ocupa la mayor parte de su tiempo y por desgracia su mente, traspasando la barrera aparentemente infranqueable del amor, priorizando el valor material de las cosas, tatuando en nuestra mente, aquel dicho: ” tanto tienes, tanto vales”. Pero, conscièntemente debemos aprender que el verdadero amor a mi parecer, es tener aguzada nuestra alma, para entender que el autentico valor de las cosas, no es el dinero que cuesta, sino la entraña que tienen dentro. Porque incluso el más pequeño de los objetos, contiene algo inesperado si se observa con especial atención. Interpretar y encontrar lo bello en las cosas corrientes debe por tanto, ser una de nuestras principales prioridades. Es ahí, donde se encuentra el secreto de todo. Hoy, incluso  cuando todo parece caos, cuando todo parece apocalíptico, donde incluso personas cercanas a nuestro entorno, las vemos pasarlo mal, podemos aportar esos detalles, que pasan por ser las mejores y más aliviadas medicinas a tanto sufrimiento, y que estoy seguro que nos harán eternos. Por ejemplo, un corazón abierto, es un espectáculo más apasionante que un amanecer en lo alto de la montaña, alguien que nos ayude a sonreír cuando estemos tristes, es más sólido que cualquier pilar hormigonado hasta las trancas. Nos engañaron, si, nos engañaron al hacernos creer durante siglos, que el estiércol del dinero y el lujo, es la auténtica moneda de la felicidad. Hay tesoros muy baratos que cada día inundan nuestra vida, y casi no los apreciamos, quizás porque no estiramos el alma lo suficiente. Son esos pequeños detalles, son esas pequeñas cosas que nos llenan de verdad cuando suceden. ¿Quién no disfruta con una bonita charla?, ¿quién no disfruta riéndose de uno mismo?, ¿ quién no disfruta con una mirada especial?,¿quién no disfruta cuando desprevenido, te tapan los ojos y al darte la vuelta ves al amigo que tanto echabas de menos?, ¿ quién no disfruta dando o recibiendo un pequeño detalle? .
Queridos lectores, Navidad, tiempo de pequeños gestos, gestos….. que nos harán eternos….


 El arte de vivir