jueves, 23 de octubre de 2014

"EL BESO, UNA TORMENTA QUÍMICA""

Consejos para un beso perfecto


El beso
El beso es el primer contacto con nuestra nueva pareja. Y ese primer contacto puede llegar a ser tan importante como para decidir basándonos en él si tendrá lugar una segunda cita o no. Quizás sean las mujeres las que más importancia le den a ese primer beso.
El primer beso puede ser bastante preocupante para personas muy tímidas, que temen en extremo ser rechazadas. Para ellos un consejito: Si quieres estar seguro que tu beso será correspondido, coge una mano de tu nueva pareja y colócala entre las tuyas. Si la retira, espera a una mejor ocasión. Pero si el/ella permite este contacto durante unos minutos e incluso coloca su otra mano libre sobre las tuyas, lánzate a por ese beso. Muchas personas, sobre todo los más jóvenes (y pasionales), confunden la acción de besar con la de pegar sellos: puro ejercicio lingüístico. Nada más lejos de la realidad.

Un beso es mucho más que un gesto de cariño. Una de las mayores tormentas químicas, y también una de las más sanas y grandes revoluciones interiores que pueden vivirse, se desata en el organismo en el momento en que se rozan los labios con la piel de otra persona. Cada beso consume como mínimo 12 calorías, mueve hasta 36 músculos y acelera el ritmo cardiaco de 60 a 100 latidos por minuto. Su impacto refuerza el sistema inmunitario y activa la parte central del cerebro, en una suerte de efecto dominó, que mitiga el dolor y favorece el buen funcionamiento del corazón, el estado de ánimo, el tórax, el abdomen, los genitales. Al psiquiatra Jesús de la Gándara, autor del libro 'El planeta de los besos', no le caben dudas. "Buena parte de nuestra felicidad depende de los besos que demos y recibamos. Lo sano -ceta- es besarse varias veces al día".

Dar un beso es para muchos un arte que requiere de tiempo y práctica.
Si eres de los que piensa que besar  es solo colocar los labios sobre los de otra persona  y mover la boca desenfrenadamente, tenga por seguro que esa relación que acaba de iniciar  se irá a la borda si continúa así.
Y es que un beso es mucho más que eso,  pues para muchos es  un arte que requiere de tiempo y práctica, Además, especialistas aseguran que ayudan a aliviar los estados depresivos, estimula la liberación de las hormonas del bienestar, y benefician a  la salud física y psicológica.

Para que la experiencia de dar un beso sea inolvidable, sigue estos consejos:

Aseo. Para besar es imprescindible que te prepares con buen aliento y no espantes a tu pareja. Aparte de la higiene bucal, siempre lleva contigo por lo menos unas pastillas de menta.

Labios bellos. Otro de los consejos para besar es cuidar tus labios; unos labios secos no incitan a besar. Huméctalos constantemente.

Tocar y acariciar. Se refiere, en este caso, a tocar su cuello, cara o torso. Haga caricias simples e inocentes que hagan mágico el beso.

Ritmo. El beso debe tener un ritmo; es decir, ir poco a poco y suave para tal vez culminar con uno apasionado y acelerado. Trata de darle esas variaciones para que no se sientan aburridos y monótonos.

La lengua. Cuando se trata de besar con la lengua, no se trata de meterla hasta el fondo de la garganta, realiza movimientos sutiles.

 Mordisco. El mordisco es muy sexy, pero no lo hagas tan intenso y a la primera, puede que no le agraden o se asuste. Mejor intenta algo suave y por los bordes para identificar su reacción.

Juego. Además del contacto, juega con las manos, mueve la cabeza, intercambia miradas, juguetea con los labios para hacer más divertido el beso.

 El final. Es tan sólo el principio de los siguientes besos que le darás, procura no terminar bruscamente ni desaparecer. Hazlo con una mirada y una caricia que le dejen sin aliento.

El arte de vivir