martes, 20 de mayo de 2014

"SALUD SEXUAL"

Concepto de salud sexual


Salud sexual

La Organización Mundial de la Salud (OMS) define la Salud Sexual como “un estado de bienestar físico, emocional, mental y social relacionado con la sexualidad; no es solamente la ausencia de enfermedad, disfunción o incapacidad. Para que la salud sexual se logre y se mantenga, los derechos sexuales de todas las personas deben ser respetados, protegidos y ejercidos con plenitud“.

La salud sexual es poder vivir la sexualidad de una manera integral, autónoma, igualitaria, satisfactoria y respetuosa, con la garantía de los derechos sexuales y reproductivos.

El concepto de sexualidad es muy diverso en relación con los factores culturales, religiosos y sociales, entre otros. La sexualidad nos acompaña a lo largo de toda la vida, desde que nacemos hasta que morimos, y se expresa tanto en el ámbito de las emociones como en el del comportamiento.

Algunas enfermedades como la diabetes, la hipertensión, la hipercolesterolemia y las afectaciones neurológicas, entre otras, pueden favorecer las disfunciones sexuales. Es un problema de salud que puede afectar a hombres y mujeres, pero que puede ser tratado y de esta manera favorecer el disfrute de la sexualidad.


Eroctismo
La sexualidad y la reproducción están íntimamente ligadas a la calidad de vida, tanto en el ámbito de lo individual como de lo social. La salud sexual y reproductiva (SSR) se refiere a un estado general de bienestar físico, mental y social, y no a la mera ausencia de enfermedades o dolencias en todos los aspectos relacionados con la sexualidad y la reproducción, y entraña la posibilidad de ejercer los derechos sexuales y reproductivos (DSR). Un buen estado de SSR implica la capacidad de disfrutar

de una vida sexual satisfactoria y sin riesgos, la posibilidad de ejercer el derecho a procrear o no, la libertad para decidir el número y espaciamiento de los hijos, el derecho a obtener información que posibilite la toma de decisiones libres e informadas y sin sufrir discriminación, coerción ni violencia, el acceso y la posibilidad de elección de métodos de regulación de la fecundidad seguros, eficaces, aceptables y asequibles, la eliminación de la violencia doméstica y sexual que afecta la integridad y la salud, así como el derecho a recibir servicios adecuados de atención a la salud que permitan embarazos y partos sin riesgos, y el acceso a servicios y programas de calidad para la promoción, detección, prevención y atención de todos los eventos relacionados con la sexualidad y la reproducción, independientemente del sexo, edad, etnia, clase, orientación sexual o estado civil de la persona, y teniendo en cuenta sus necesidades específicas de acuerdo con su ciclo vital.

El arte de vivir