miércoles, 16 de abril de 2014

"FALSAS APARIENCIAS"

Todos son falsas apariencias


Todo son falsas apariencias, vivimos rodeados de lo que vemos aunque no sea algo real, existe la

Falsas apariencias
falsa amistad, el falso compañerismo, la falsa belleza, el falso amor, la falsa dedicación, la falsa profesionalidad, y es que, parece que cada vez es más importante lo que parece que lo que es. En este mundo cada vez más superficial donde el tiempo vuela ya muy alto, nos quedamos con la apariencia de las cosas y no con el fondo, esto se traduce en que nos hemos acostumbrado a vivir aparentando y a que los demás aparenten, compramos apariencia y la vendemos también.

En el juego de las apariencias muchas personas pierden su propia personalidad y ya no pueden distinguir entre su yo verdadero y la falsa imagen que "venden" a los demás.
Las personas somos seres complejos y hasta contradictorios. Podemos amar y apreciar u odiar a una persona al mismo tiempo, convertirnos en individuos hipócritas frente a determinadas circunstancias o personas. Actuamos de acuerdo a nuestra conveniencia o comodidad. modelamos nuestra manera de ser en función de lo que los demás esperan de nosotros. Pero las cosas no son así por casualidad. Al cabo de los años, vivimos circunstancias en que es más sensato y conveniente disfrazar nuestro comportamiento, adecuarlo al contexto, ocultar nuestros verdaderos sentimientos, moderarnos en nuestras respuestas o amordazar nuestra espontaneidad por el bien de una supuesta convivencia armoniosa.
Pero en este juego de las apariencias muchos terminan preguntándose quiénes son en realidad. Esto sobreviene al sentir que han perdido su verdadera personalidad entre tantas mentiras y falsedades. Estas representaciones, que casi todos asumimos con naturalidad, no serán perjudiciales si mantenemos la cabeza fría y sabemos distinguir lo que pensamos, lo que hacemos y lo que somos de verdad. Conocer el juego de las apariencias puede resultar entretenido y muy instructivo, además de que aprenderemos mucho sobre el género humano y sobre nosotros mismos. 
Concretar nuestras expectativas

No creas lo que vez
Forma parte del aprendizaje de nuestra vida el ir conformando nuestar imagen y consolidarla hacia el
exterior y hacia nosotros mismos. De la competitividad surgen las comparaciones es por eso que debemos estar seguros de nosostros mismos y del prototipo asignado. El problema surge cuando nos preguntamos si cumplimos con nuestras expectativas, si nos gustamos realmente. Por creer que si no soy ese alguien que los demás exigen no seré nada, no me querrán o no me aceptarán, podemos interiorizar esa imagen-modelo, y acabar comportándonos sin discernir si quien así actúa somos nosotros o una proyección impostada.

La trampa está en que, finalmente, esa mezcla nos resulte ajena, no sepamos quiénes somos o qué queremos ser. O que la imagen que los demás se han hecho de nosotros sea tan distinta de la realidad que surjan esos contrastes que pueden sumirnos en las dudas, o propiciar alguna crisis de identidad. La imagen que hemos fabricado nos protege de nuestro yo auténtico e impide el encuentro con él, obligándonos a vivir constantemente desde el sentir ajeno.
Una manera de actuar que en lugar de regirse por el "yo así lo entiendo y así obro", se guía por el "quedar a la altura de las circunstancias", de las expectativas que hemos alimentado en los demás. El qué hacer queda supeditado a lo que creo que los demás esperan que nosotros hagamos.

El arte de vivir