martes, 4 de febrero de 2014

"REATIVA TU VIDA SEXUAL""

Maneras de mejorar tus encuentros sexuales


Siguiendo instrucciones 
Muchas veces creemos que conocemos a la perfección a nuestra pareja y que sabemos qué tenemos que hacer para darle placer. Pero nos equivocamos. Siempre habrá algo que desconozcamos, que no sepamos hacer o que hagamos mal. Un método para aumentar el placer en el sexo es que cada uno de vosotros diga una fantasía o algo que le gustaría que le hicieran. Entonces tú tendrás que poner en práctica su deseo mediante sus instrucciones y él/ella el tuyo.



Vendar los ojos





Dicen que el órgano sexual más importante que tenemos es nuestro propio cerebro y una forma de estimularlo sería poner una venda en los ojos de nuestra pareja sexual para privarle de ese sentido pero potenciarle los otros. Además, el morbo y la sorpresa están asegurados ya que la otra persona queda bajo nuestro control, no sabe qué va a pasar a continuación. Además, puedes incrementar la pasión empleando objetos como una pluma.











Masaje sensual

Un buen masaje nunca debería faltar en una sesión de sexo. Pero cuidado, que no sea un masaje profundo de estos que nos relajan tanto que nos quedamos casi dormidos y sin fuerzas, sino que debe ser un masaje sensual, que se diferencia del primero por las zonas -hay que centrarse en zonas erógenas- y la manera en que se tocan. El objetivo es que la otra persona se relaje pero tenga sus sentidos alerta.



Tus fantasías al descubierto
Cuéntale tus fantasías, esos deseos sexuales ocultos que te encantaría cumplir. Esto os ayudará a fortalecer la comunicación y el conocimiento mutuo. Pero no lo habléis en la cama. Sentaos en el sillón o frente a una copa de vino y dejad fluir vuestros pensamientos, cread un ambiente de lo más pasional, ya habrá tiempo de pasar a la acción más tarde.




Jugando en la cama
Una de las partes más importantes del sexo son los preliminares. Una forma de centrarse en esta fase es a través de la práctica de cualquier juego sexual. Puedes optar por una partida de poker en el que lo que os juguéis son las prendas (vamos, el strip poker de toda la vida), recurrir a uno de esos juegos de mesa que puedes encontrar en cualquier tienda erótica o cualquier otro juego que os podáis inventar y en el que el perdedor tendrá que hacer, por ejemplo, una acción que le mande el ganador.




Hablando sucio


Decirle cosas sexuales, picantes o "sucias" a tu pareja puede resultar de lo más morboso. Sin embargo es un arte que no todo el mundo controla ya que hay que tener cuidado con lo que se dice, una palabra o frase mal dicha puede arruinar el momento o que ambos terminéis a carcajada limpia.






Nuevas opciones
Este consejo es habitual cuando se habla de mejorar los encuentros sexuales. Muchas parejas optan por hacer siempre lo mismo en la cama y ya funcionan de manera totalmente automática y casi cronometrada. Variar en el sexo es algo muy importante para que la rutina no se instale en la pareja. Para evitar que esto suceda optad por probar nuevas posturas sexuales, hacer el amor en otros lugares distintos a la cama y en horas diferentes a las habituales...




Juguetes en la cama
Muy pocas parejas se atreven a incorporar objetos sexuales en sus relaciones íntimas. Y se están perdiendo todo un mundo de sensaciones. Además, este campo ya no está limitado solo a las mujeres sino que en los últimos años han aparecido muchos objetivos centrados en el placer masculino.








Dar riendas sueltas a vuestras lujurias
Sábado por la noche, toca sexo. Ya lo tenéis planeado. Y, como hemos dicho en un consejo anterior, ya casi se hace de manera automática o "porque toca". Pero, ¿os habéis planteado dar rienda suelta a vuestros deseos sexuales en otros lugares mucho más morbosos como zonas públicas? Sí, se corre el riesgo de que alguien os pille, pero eso también es lo que genera una mayor sensación de pasión y morbo en la pareja que lo practica. Ya sea un parque, unos lavabos públicos, un probador, en el coche en el aparcamiento o en un área de servicio... El caso es que os dejéis llevar en el momento en el que el cuerpo os pida marcha, estéis donde estéis.


El arte de vivir