jueves, 2 de enero de 2014

"VIVE Y DEJA VIVIR"


                                    El sentido de la vida


vive

Uno de los errores más grotescos en los que solemos caer los seres humanos, es la creencia de que lo que sirve para mí debe servir para los demás, y de que cuando hemos encontrado una manera adecuada y armoniosa de vivir tenemos el deber moral de romper la paciencia de nuestros semejantes con el discurso proselitista de nuestros logros y el consejo machacante de que el nuestro es el mejor camino para seguir.

Cada uno tiene derecho a buscar "el sentido de la vida", "la piedra filosofal" o "la alegría de vivir". Y si uno la encuentra, ¿por qué no comunicarla a los demás? Es loable querer que todos los que nos rodean sean felices. Pero de ahí a pontificar, escupir sentencias y amenazar con el Apocalipsis al que no nos haga caso, hay una enorme distancia; la misma que separa la cordura de la locura, la sensatez del disparate y el respeto de la intolerancia.

Todos esos razonamientos son respetabilísimos y "pueden" ser seguidos a rajatabla, o no ser usados si el creador no se encuentra cómodo ni "veraz" con ellos.  En otras palabras: quien quiera explicar que explique, quien quiera dar mensajes que los dé, quien odie el mensaje y prefiere lo abierto a la interpretación que lo deje abierto y que se relaje.
 Goza y deje gozar a los que prefieren otra cosa. El blanco y el negro no existieron netos y únicos, ni siquiera en la época de oro del cine en blanco y negro. La infinita gama de grises lo hicieron más rico y expresivo. Miles de humanos vivieron felices y comieron perdices sin haber puesto su humanidad en ningún diván y otros tuvieron existencias atormentadas que un buen análisis hubiera mejorado.

¡Viva el yoga y la macrobiótica! Y viva también el que no los sigue y vive feliz. Existe mucha gente que no va al cine y es dichosa, aunque a mí me parezca imposible. La vida tiene ciclos -¡gracias a Dios!- y lo que es bueno en un momento dejará de serlo en otro. Sólo hay que estar abierto, tolerante, relajado y seguro, sin exagerar. Y perdón por el mensaje. debo de haber sido cartero en otra vida.




El arte de vivir.