martes, 7 de enero de 2014

"CLAVE PARA VIVIR MEJOR"

Busca el lado positivo de las cosas


Vivir en armonía 
Aprendí que los peces nadan y la aves vuelan.Que los políticos mienten. Que la gente a veces es buena, que todo el mundo tiene un lado bueno de ternura. Aprendí que la suma de dos y dos son cuatro, que hay que dar más de lo que se recibe, que no hay que ilusionarse demasiado, que la vida es un regalo. Me enseñaron que el futuro no está escrito, que el universo es infinito y que nosotros somos personas diminutas, casi inexistentes. Aprendí que se cumple 1 deseo de cada 10 que pides. Aprendí que la belleza no es lo más importante, que el tiempo pasa, y que de todo se sale. Aprendí a aprovechar el momento, porque luego, siempre terminas arrepentida de aquello que algún día no te atreviste hacer. Aprendí a no creer en todas las promesas, a confiar en pocos, y a contar con los dedos de una mano...

 Mis queridos amigos , alguien ha escrito estos consejos para vivir mejor, que yo tengo el gusto de hacerlos míos, y ofrecértelos porque quiero que seas feliz. Y deseo que esta sea la carta que te dirijo esta semana, enviando ya un abrazo al que se con todo acierto ofreció al mundo estos consejos, que son derivaciones del amor que Yo tanto predico. Léelo despacio y ponlo en práctica. Te sentirás bien:

  
1.  Conduce tu vida
 Recuerda que nadie puede hacer más por nuestro bienestar que    nosotros mismos.  Asume la
Estar en paz con uno mismo
responsabilidad de salir adelante, deja de esperar a que otros carguen contigo y decide hacer cuanto sea necesario para triunfar.

 2.  Busca el lado positivo de las cosas
Enfrenta con una visión optimista y positiva todas las situaciones que se presenten en tu vida; esto hará que los momentos difíciles sean más llevaderos y fáciles de resolver.

 3.  Cultiva a tus amigos
 Los amigos muchas veces se convierten en la extensión de nuestra familia.  Encuentra el tiempo para compartir con ellos, hazles sentir que pueden contar contigo.  Los detalles, las frases amables y el apoyo incondicional nos ayudan a reconocer la amistad.

 4.  Reconoce tus debilidades
 Querer ser el mejor en todo puede ser el camino más corto para experimentar la frustración.  Reconoce las áreas débiles de tu personalidad y fortalécelas. Cuando aceptas tus limitaciones y potencias tus capacidades te sientes más a gusto contigo mismo.



ser solidario

5.  Haz cosas divertidas
Romper con la rutina de vez en cuando, dejándonos llevar por un impulso sano, le dará  color a nuestra vida.  No seas tan rígido, date permiso para hacer cosas diferentes y divertidas.  Si no se te ocurre algo, déjate llevar por la creatividad de tu pareja.

 6.  Mantén el contacto con la naturaleza
 Esta es una fórmula mágica para controlar el estrés y recuperar tu equilibrio emocional.  Pasa momentos al aire libre, ve a un parque o a la playa.  Abraza un árbol, imaginando que le entregas todas tus preocupaciones.  Quédate ahí hasta que te sientas aliviado.

 7.  Cuida tu relación de pareja
 No permitas que el estrés causado por situaciones externas afecte tu relación de pareja.  Las frases amorosas, las caricias, la intimidad, la diversión compartida, el respeto y la comunicación son algunas de las claves para mantener el amor y fortalecer la relación.

8.  Haz ejercicio
 Dedica treinta o cuarenta y cinco minutos a realizar algún tipo de actividad física, al menos tres veces a la semana.  El ejercicio eleva el ánimo gracias a la emisión de endorfinas, baja el estrés,

Estar bien con la familia
libera la tensión y recupera la vitalidad.  Al mismo tiempo te ofrece la posibilidad de compartir con tu pareja o con tus hijos un rato de diversión e intimidad.

9.  Aprende a disfrutar los pequeños placeres de la vida
Disfruta cuando te des una ducha de agua templada, siente el sol sobre tu cara por unos minutos, escucha tu música preferida...  Hay cantidad de pequeños placeres que pueden hacerte la vida más liviana.

10.  Comparte tiempo con tus hijos
Nuestros hijos crecen muy rápido.  Encuentra momentos de calidad para acompañarlos, para conversar con ellos, para acariciarlos, interésate en sus asuntos y acompáñalos de cerca para que vivan sus propias experiencias.  Recuerda que tus palabras de reconocimiento, aceptación, respeto y amor significan todo para ellos.

El arte de vivir.