martes, 24 de diciembre de 2013

"DINERO Y FELICIDAD. ¿TIENE RELACIÓN"

¿Que necesitamos para ser felices?

Cuando uno es pobre no importa que no tengas dinero, lo que importa es que seas feliz con lo que tienes sin importar el precio.

 ¿Eres feliz con lo que ganas?... o ¿eres feliz porque ganas más que tus vecinos?

Dinero y felicidad
Investigadores de la Universidad de Warwick y de la de Cardiff, ambas de Gran Bretaña, encontraron que el dinero sólo hace feliz a la gente mientras éste mejore su nivel social: ser bien pagado no es suficiente, para ser feliz, la gente debe percibirse a sí mismo como bien pagada, mejor que sus amigos y colegas.

Según Chris Boyce, del Departamento de Psicología de la Universidad de Warwick y autor del estudio, seguimos pensando que el dinero es la mayor señal del éxito. “Nuestro estudio revela que la carrera por el estatus significa que la gente simple y sencillamente se esfuerza para complacer a los demás”, escribió vía electrónica a Quo.

En el estudio, titulado “Dinero y Felicidad: El nivel del ingreso, y no el ingreso, determina la satisfacción vital”, los investigadores buscaron explicar porqué, a pesar de que el crecimiento económico ha permitido un incremento sustancial en los ingresos promedio en algunos países, las personas de naciones ricas no han aumentado su felicidad en los últimos 40 años.

Felicidad

Para ello, los investigadores estudiaron datos de los últimos siete años en cuanto a ingresos y satisfacción de vida  de los hogares británicos muestreados en la Encuesta Panel de Hogares Británicos (BHPS por sus siglas en inglés). Encontraron que la satisfacción era más fuerte cuando se relacionaba con la posición social de los ingresos de la persona, que cuando se comparaba sólo con lo que ésta ganaba.

Al respecto, Boyce afirmó que el dinero contribuye muy poco al bienestar del individuo: “Tiene sus usos pero cualesquier beneficio que consideremos el dinero puede traer, pueden perderse al contrastarlos con los de los demás”.

En ese mismo sentido, el investigador aseguró que hay medios de bienestar más eficientes como el gozar de tiempo con amigos y familia, los que pueden, con frecuencia, sacrificarse en la búsqueda de la riqueza.

El arte de vivir.