lunes, 5 de diciembre de 2016

"ES HORA DE DEJAR DE SOÑAR"

Me niego a seguir viviendo perdid@.
Llevo meses preguntándome cuándo llegará el momento de finalmente vivir la vida que quiero, sin encontrar respuestas. De partida me di cuenta que muchos ni siquiera sabemos lo que
Deja de soñar
queremos
y que vivimos con una imagen idealizada que guardamos en caso que algún día tengamos tiempo. Vivimos vidas relativamente estandarizadas, hacemos casi lo mismo durante la semana y cuando finalmente tenemos tiempo libre nos encontramos paralizados, queriendo hacerlo todo de una sola vez, queriendo aprovechar dos o un día al máximo para poder compensar el tiempo perdido.

He llegado a un punto en el que me niego a seguir esperando todos los días, me niego a seguir diciéndome que quizás la próxima semana, el próximo mes o el próximo año finalmente tenga tiempo para hacer todas las cosas que quiero. También he descubierto que las cosas que quiero hacer no tienen mucho que ver conmigo, me he dado cuenta que lo que más añoro es poder realizar actividades que me permitan dar en vez de recibir, que me permitan ayudar a quienes más lo necesitan y que me den la posibilidad de utilizar mi tiempo, por una vez, en algo que pueda generar un cambio real en el mundo.
Somos la generación de las palabras, la generación que no tiene problemas en demandar justicia, la generación que busca que la igualdad deje de ser algo aparente y se transforme en algo real pero… ¿Qué estamos haciendo por ello? ¿Qué estamos haciendo todos? Personalmente quiero decir que siento que no estoy haciendo nada importante para generar el cambio que deseo ver en el futuro y que muchas veces pienso que será del mundo que les espera a mis sobrinos o que será del mundo que le espera a mis padres.
La vida que quiero es una vida de acciones y es por eso que he decidido dejar de decir que no tengo tiempo o que no tengo dinero suficiente o que no tengo la madurez necesaria en este momento: nunca más volveremos a tener ni la edad ni las oportunidades que tenemos hoy y aunque a algunos les parezca arriesgado y a otros un poco bobo, me cansé de sentir que tengo que esperar. Quiero hacer una diferencia hoy, incluso si aún no estoy segura por dónde empezaré. Lo que cuenta es que sé que desde ahora en adelante no seguiré caminando sintiendo que me falta algo, lo que cuenta es que dejaré de lado mis necesidades banales para preocuparme de lo que realmente importa: ayudar a quien lo necesite.

El arte de vivir