martes, 2 de agosto de 2016

"LOS GRANDES CORAZONES SE CONOCEN EN LOS PEQUEÑOS DETALLES"

Puede que hace mucho que no te dediquen esos pequeños detalles que alegran el corazón. No obstante, es posible que cuando menos te lo esperes, alguien te sorprenda haciéndote un favor que no esperabas, o preocupándose por ti de una forma tan sincera que te sientas extrañado/a.
Un buen corazón 
En ocasiones la bondad humana nos deja sin palabras. No podemos más que emocionarnos los actos de personas anónimas que sin llevar alas a su espalda, traen polvo de hadas en sus bolsillos para dar felicidad a nuestros caminos…
Suele decirse que el mejor homenaje que se le puede hacer a las buenas personas es imitarlas. Ahora bien, compartirás con nosotros la idea de que no todos pueden hacerlo. De que no todo el mundo sabe practicar la bondad humana. Así pues, la auténtica pregunta que nos viene al respecto sería… ¿Las buenas personas nacen o se hacen?
* Desde la neurociencia hay muchas voces que defienden la tendencia innata del ser humano hacia la bondad. Sería algo arraigado a nuestra biología y que ensalza la psicología positiva.
* Las experiencias tempranas, los estilos de crianza, el contexto social y educativo, y las experiencias posteriores, podrían hacer que esta tendencia natural sufra las consecuentes variaciones.
* El propio acto de dar, de ofrecer, de ayudar y atender, debería ser por sí mismo un acto capaz de ofrecer felicidad y equilibrio interior. Sin embargo, no son muchas las personas que llegan a adquirir esta capacidad.

El arte de vivir