lunes, 11 de julio de 2016

"MAMÁ NO DEJE PARA MAÑANA LO QUE TÚ HIJO PUEDE AYUDARTE HOY."

Es importante que tu hijo colabore en las tareas domésticas, no sólo porque os descargue de algo de trabajo sino, sobre todo, porque es bueno para su desarrollo psicosocial. Si quieres que el día de mañana sea una persona más responsable, debe empezar por responsabilizarse de sus pequeñas obligaciones en la casa. Es frecuente oír a muchas familias que sus hijos adolescentes no contribuyen nada en los trabajos domésticos. Pero también es frecuente oír, cuando los niños todavía son pequeños, “ya le tocará hacerlo cuando sea mayor” y ver cómo sus padres hacen todas las tareas sin exigirles nada.
Madre
Si un niño nunca ha tenido que colaborar en casa, no se puede pretender que con 13 años empiece a hacerlo de forma espontánea. La colaboración y el sentido de la obligación es algo que hay que fomentar desde que son pequeñitos.
¿Quién hace qué en casa?
El hogar es hoy por hoy el principal foco de aprendizaje de los estereotipos. Las cosas están cambiando pero todavía existen los roles masculino y femenino en cuanto a las tareas que cada uno debe desempeñar en el hogar. Para no contribuir más al concepto erróneo de “tareas de niño – tareas de niña” hay que educarles desde el principio en la igualdad, a través de dos caminos:
1. Lo que ven: tanto mamá como papá deben participar en las tareas domésticas.
2. Lo que hacen: las diferentes obligaciones de los hijos deben estar en función de factores como la edad o la capacidad, pero no el sexo. Si siempre pides a tu hija que te ayude en la cocina, su hermano no sólo no aprenderá a hacerlo sino que terminará viéndolo como una obligación inherente al sexo femenino y, por tanto, de la que él está excluido.
¿Quién hace qué en casa?. El hogar es hoy por hoy el principal foco de aprendizaje de los estereotipos. Las cosas están cambiando pero todavía existen los roles masculino y femenino en cuanto a las tareas que cada uno debe desempeñar en el hogar. Para no contribuir más al concepto erróneo de “tareas de niño – tareas de niña” hay que educarles desde el principio en la igualdad, a través de dos caminos:
1. Lo que ven: tanto mamá como papá deben participar en las tareas domésticas.
2. Lo que hacen: las diferentes obligaciones de los hijos deben estar en función de factores como la edad o la capacidad, pero no el sexo. Si siempre pides a tu hija que te ayude en la cocina, su hermano no sólo no aprenderá a hacerlo sino que terminará viéndolo como una obligación inherente al sexo femenino y, por tanto, de la que él está excluido.

El arte de vivir