sábado, 4 de junio de 2016

"MUJER, NI SUMISA, NI DEVOTA"


Me niego a vivir en un mundo en donde las nenas que cumplen dos años reciban como regalo pequeños sets de pequeña mujer, todos rosas, claro: secadores de pelo miniatura, cocinitas, aspiradoras!, zapatitos de taco de ese ente deforme llamado barbie, mesitas con espejos y pinturitas para esconder su cara detrás, sus gestos, sus lágrimas de tristeza o felicidad y transformar sus sonrisas en sonrisas de payasos malintencionados.

Mujer
Me niego, pero vivo. Y me adapto un poco. Otro poco no. Y al decir algo al respecto, me tildan de lo que sea, hablan por hablar y jamás aceptan una nueva visión que les ladre un poco la neurona.

No ven todo el sexismo naciente que implica hacer esos regalitos rosas.

Aprendes a convivir con estas cosas, aprendes a escuchar comentarios de embarazadas "porque si es nena y le pones algo celeste, no queda mal, pero si es nene y le compraste cosas rosas pensando que era una nena, no se las podes poner".

Aprendes a convivir porque no te queda otra, es la mediocridad cotidiana, es la ignorancia y la chatura mental y berretonga, pero no dejan de sorprenderte, lo único sano es que tu mente cada vez se altera menos y busca nuevos espacios interdactilares para meter su lengua. Si.

La lengua mental que necesita salirse por los dedos, por los poros, por los huecos que dejan las conversaciones ajenas, escuchando a señores hablar de SU señora como si fuera una mesa de madera de pino comprada en un remate de la calle 1. Una mesa que tuvo hijos que portan su apellido, su marca. Cocinar un pastel, resignar tu vida porque estás llegando a los 30 y no existe el hombre que te dé sentido. ¿Cómo vivir en la contradicción constante entre santa y puta que nos impone el sistema sexista?

El sistema sexista nos achata y nosotras lo ayudamos, aplastándonos, enterrándonos, durmiéndonos, enojándonos. Somos un asco de sociedad y deberíamos comprenderlo. Hoy me levanté muy así. Hoy refutaría más que nunca todo lo que decís. Hoy es necesario que sigamos cambiando, que los cambios no nos asusten y que saquemos la lengua más que nunca para crear nuevos modos de vida nacidos desde el vacío de los agujeros del sistema. Hoy es un día para repreguntarnos qué es ser mujer, no acotarnos a una sola respuesta y dejar que las ideas que nos surjan, escondidas, camufladas y quizás un poco reprimidas, no nos asusten y en cambio nos posibiliten ser cada dia menos sumisas, menos devotas, más libres, más lindas y más locas.

El arte de vivir