lunes, 9 de mayo de 2016

"CUANDO EL HOMBRE COMPRENDA QUE LA TIERRA NO LE PERTENECE"

Cuando el hombre comprenda que la Tierra no le pertenece sino que él pertenece a la Tierra, entonces, habrá paraíso”
Como bien sabemos, vivimos rodeados de rutinas, de actividades mecánicas y demás condicionamientos que pocas veces le dejan un espacio para reflexionar al hombre, y es por ello que, necesitamos comprender algo muy importante: la Tierra no nos pertenece.
La tierra no nos pertenece
Nacemos, nos desarrollamos, nos reproducimos, morimos y antes de ello, heredamos un cúmulo de errores a las generaciones futuras, los cuales, se resumen en: crueldad, impulsividad, competitividad, violencia, y otros aspectos; (sí, también hay legados positivos, pero aquí de lo que se trata es de comprender toda esa sombra que no hemos transformado, la cual, tiene más peso que todo).
¿Cuál es el principal problema de la humanidad?, ¿por qué hemos hecho de este bello mundo un infierno?, quienes tengan posturas económicas cómodas y facilidad para vivir, ignorarán lo que estoy diciendo (aunque no pueden ignorar que como cualquier ser humano, sufren), sin embargo, la gran mayoría, comprenderá lo que se está diciendo: el mundo no ha logrado ser aprendido como lo que es: un paraíso lleno de aprendizaje.
Repito: ¿cuál es el problema entonces?, si miramos detenidamente, sabremos que somos nosotros (todos y cada uno hemos abonado al problema, entonces, en todos y cada uno está la respuesta). ¿por qué nosotros?, porque nos creemos dueños de la Tierra, ¿no es así?, nos adueñamos de la flora y fauna del mundo para satisfacer en la mayor de las veces, actividades innecesarias, deseos superficiales y placeres fatuos.
La respuesta no es que nos convirtamos en ermitaños, que vivamos en árboles y que sólo nos alimentemos de energía a través de la meditación, la respuesta debe ser mirada en absoluto silencio para verdaderamente comprender la raíz de todo este conflicto. Somos seres que sufren, somos animales mamíferos (se supone que racionales), formados principalmente por los mismos elementos que existen en todo: carbono, hidrógeno, oxígeno, nitrógeno, fósforo, potasio, pero nuestro egocentrismo ha dividido la Tierra en la que estamos, y esto, como ya se dijo, lejos de ser un paraíso, se ha convertido en un verdadero pedazo de tierra árido, cuarteado lleno de espejismos.
Por ello, como dice la frase, cuando el hombre comprenda que la Tierra no le pertenece, que él como todo ser vivo es un viajero que ha venido a aprender, sólo entonces, entenderá que él forma parte de este maravilloso planeta, y si eso se revela en la profundidad de su ser, dicha pureza lo conectara con todo lo que lo rodea, la sensibilidad será la puerta abierta hacia las respuestas que habitan en él.
Cuando el hombre vislumbre las respuestas que yacen en sí mismo, entonces, cada paso que de, en cada acción, reflejará no un caos, sino un verdadero paraíso; el hombre se dará cuenta que esa tierra anhelada, no es un lugar fuera de él ni una tierra dentro de su ego, sino que es un estado de conexión de su ser con todo lo que le circunda.
Por ello, no habremos de olvidar que, no nos pertenece la casa en donde habitamos, nosotros somos parte de esa casa, y si ella se derrumba, nosotros nos sepultaremos junto con ella; por ende lo menos que podemos hacer es, tratarla con amor, ahí está el paraíso.

El arte de vivir