domingo, 29 de noviembre de 2015

"EXISTIR"

Existir y vivir no son lo mismo, sin embargo uno está contenido en el otro!La vida es la Existencia viviendo. Viviendo en este planeta, y en este cuerpo.
¡La muerte es sólo la Existencia abandonando esta experiencia planetaria, dejando de actuar a través de un cuerpo!

Existir 
Entre la Existencia y la vida… ¡Se encuentra la Esencia!
La Esencia es la Existencia individualizándose.
Es de donde emana todo, es tu origen, ¡y es tu fin!
La existencia de todo, a su vez emana de la Esencia.
La Esencia es Amor como  principio que genera existencia y vida.
Por lo tanto, la Esencia es sinónimo de Amor. No tiene cualidades simplemente Es.
Tu propia esencia emana de la Esencia.
El Amor no se puede encontrar, sólo se puede percibir,  es el principio que te crea, del cual naces y por el cual vives; también por el cual existes, y seguirás existiendo, es tu fin.
Experimentar el Amor y expresarlo a través de la existencia corporal en este planeta es manifestar la Esencia de donde vienes.
Este es el sentido y el propósito de la vida.
Las experiencias que has vivido  desde pequeño y la interpretación que hiciste de éstas han limitado tu percepción del Amor, sin embargo, ¡desde el fondo de tu Alma un anhelo profundo te mueve a querer encontrarlo! No hay que buscarlo, sólo se necesita recordar….
¡Disolviendo las creencias limitantes que hiciste acerca de ti, de los demás y de la vida, podrás recordar y experimentar el éxtasis del  Amor! La alegría y felicidad que tal vez desde hace miles de años andas persiguiendo.
La experiencia del recuerdo, se llama Iluminación.
¡Sólo basta comprender cómo nos fuimos alejando de la única verdad de quiénes somos! Al comprender emprendemos el viaje de regreso a casa. Este viaje se puede vivir en vida. No necesitamos morir para “ir al cielo” Ni necesitamos vivir 100 vidas más, sólo…comprender.
El presente y lo que implica nos reconecta a nuestra fuente, nos reconecta la memoria, porque en verdad nunca hemos  estado separados de la unidad de donde emanamos. De hecho, somos la unidad de donde todo se expandió.
Es importante dejar de darle fuerza al ego. El ego es quién crees que eres. Deja de alimentar tus creencias de bajo valor y no suficiencia. Deja por un momento tu “deber ser”.  Aquieta, tu mente, el tiempo necesario para recuperar la percepción de tu Esencia.
¡Fuera de ti, nunca encontrarás, lo que se existe en tu interior!
De hecho, lo que buscas forma parte de ti. Cuando dejes caer el velo que te impide ver quien realmente eres, podrás amar.
Hasta ahora has creído amar, sin embargo, lo que experimentas es apego. Buscas a través de los demás sanar lo que fue herido. Reivindicar tu valía…eso, no es amar. Eso es querer satisfacer lo que no se vio satisfecho en tu pasado. Darles a los demás lo que a ti te fue negado en este viaje de la infancia o adolescencia… tal vez con la esperanza de ser amado…
Empieza contigo. ¡Sólo sintiendo ese amor dentro de ti, como parte de ti, podrás dar amor!
Percibe tu Esencia y verás qué feliz serás.
¡La felicidad es un estado que no depende de nada ni de nadie!
Para poder estar en el estado  de  felicidad se necesita acallar los pensamientos que pueblan tu mente. Los distractores que parlotean al oído constantemente. Se necesita “resetear” tu disco duro. Para eso debes estar consciente de que es posible.
Es posible desde un OBSERVADOR, que mira desde arriba. Es el observador Neutro, que sólo “constata” lo que sucede, sin ser afectado por las emociones que causan los eventos y pensamientos.
Ese OBSERVADOR  eres TÚ, no es tu EGO, hablándote y reforzando lo que sucede como si fuera lo único existente. Ese TÚ, es tu ser interior, ese ser es perfecto, sabe que eres perfecto tal cual eres y amable. Es por eso que puedes confiar en su guía y orientación. Hasta ahora te has comunicado con interferencia con tu propio ser.
El silencio y la meditación permiten contactar con la Esencia que vive en ti. ¡Esa esencia es el Amor en Ti!

El arte de vivir