lunes, 5 de octubre de 2015

"UNA GRAN REFLEXION SOBRE LA ESPERANZA"


La vida está hecha de millones de momentos, vividos de mil maneras distintas ó diferentes. Algunos, buscamos amor, paz, armonía, comprensión, ternura. Otros sobrevivimos día a día, semana a semana, mes a mes, y de año a año. Pero no hay momentos más plenos que aquel en el cual descubrimos con alegría, que la vida , con sus constantes alegrías, y sus penas, debe ser vivida a plenitud día a día.
Esperanza 
La esperanza ese sentimiento que experimentamos cuando las cosas no van bien y nos llega ese presentimiento o fé de que las cosas mejoraran o irán por mejor camino en un tiempo indefinido pero antes de que ocurra lo peor. La esperanza esa confianza en que ocurrirá o se logrará lo que deseamos, puede ser una gran motivación y como dice esa vieja y conocida frase popular “La esperanza es lo ultimo que se pierde“. El estar esperanzados de que lograremos nuestros objetivos es algo muy importante, pero debemos de tener cuidado de que esta esperanza no se convierta en un refugio para no tomar las acciones necesarias que contribuyan a resolver nuestros objetivos.
Para que la esperanza tenga valor, debe ser puesta en acción. La esperanza no puede ser un substituto de la acción. Si esperamos que las cosas se mejoren y usamos la esperanza como una razón para evitar el esfuerzo que contribuirá a lograr la mejoría, la esperanza no servirá para nada. Hay que tener esperanzas, pero no para refugiarnos en ella. Nadie puede prosperar solo con esperanza. Podremos encontrar el poder de la motivación en la esperanza y dedicarnos a la acción que es lo que necesitamos para convertir nuestros objetivos en una realidad. La acción es lo que hace que produce los resultados que queremos y para tener acción hace falta motivación que es donde puede jugar su mejor papel el tener esperanzas.
He aquí un pensamiento para cerrar este articulo:
Luchemos siempre enfocados en nuestros objetivos y sin nunca perder las esperanzas.

El arte de vivir