lunes, 15 de diciembre de 2014

"VIVIR LA VIDA"

Reglas para vivir la vida


LA VIDA es la gran maestra, enseña más que muchos libros. Píndaro decía: «Atrévete a ser tú mismo». Vivimos tiempos de extravío. Veo mucha gente perdida en lo fundamental, desorientada, flotando sin saber bien hacia donde dirigirse. El mundo está terrible como siempre y apasionante como nunca. Ardiendo y fascinante. La coreografía se mueve en el escenario de la Historia actual como una amalgama de hechos e intenciones, luces y sombras en donde se mezcla lo bello y lo que repudia, hay admiración y desdén. Como en la fábula de Iriarte nos preguntamos: «¿Son galgos o son podencos?». En el parque jurásico de la vida moderna encontramos de todo. Entramos en el polígono industrial de un mundo que ha cambiado más en 20 años que en un siglo. En la sociedad de la información, donde cada vez tenemos mas noticias pero menos gente con formación, que es criterio, saber a qué atenerse e interpretar bien la realidad en su complejidad y en sus conexiones. Voy a desmenuzar cada una de las distintas etapas de la vida -infancia, pubertad, adolescencia, primera juventud, madurez y tercera edad- dando unas pinceladas sobre lo más interesante que circula por ellas.
«Entramos en un mundo que ha cambiado más enlos últimos 20 añosque en un siglo»
La infancia es un periodo decisivo donde se lleva la palma la relación madre-hijo. El niño va descubriendo la vida de forma gradual y progresiva. La primera exploración que hace el niño es a través de la boca: ésta se convierte en el primer elemento para contactar con la realidad. Las mucosas bucales van a ser la primeras en explorar la realidad que está fuera de él. Con seis, siete u ocho meses el niño ya gatea y enseguida empieza a andar. Son los primeros atisbos de libertad. Cuando el niño tiene año y medio maneja 40, 50 o 60 palabras, con tres años 1.000 palabras. En ese espacio de tiempo se ha producido un aumento exponencial del lenguaje. Nombrar las cosas es apoderarse de ellas. El lenguaje es anterior a la gramática.
Hace tiempo encontré en internet estos "consejos" sobre la vida, guardé el documento y desde entonces me gusta leerlo detenidamente a menudo. Todos conocemos ya esos consejos, pero es bueno recordarlos de vez en cuando. Espero que os guste leerlos tanto como a mí. Y por favor, recuerda siempre estos consejos que tu corazón ya conocía y disfruta de la vida al máximo, porque es el regalo más maravilloso que has recibido.
No mines tu valía comparándote con los demás.
Cada uno de nosotros es especial precisamente porque somos diferentes. 


No fijes tu objetivo en lo que otra gente considera importante.
Sólamente tú sabes lo que es mejor para tí. 


No des por descontado las cosas más cercanas a tu corazón. 
Agárrate a ellas como harías con tu vida,
porque sin ellas la vida carece de sentido. 


No dejes a la vida deslizarse entre tus dedos por vivir en el pasado,
o vivir para el futuro. Viviendo tu vida un día cada vez,
tendrás TODOS los días de tu vida. 


No te rindas cuando todavía tienes algo para dar.
Nada se ha terminado realmente hasta el momento en que dejas de intentarlo.


No temas admitir que no eres perfecto.
Es este frágil hilo el que nos une a los demás. 


No tengas miedo de asumir riesgos.
Es arriesgándonos como aprendemos a ser valientes. 


No excluyas el amor de tu vida 
por pensar que es imposible de encontrar. 


El modo más rápido de recibir amor es entregarlo,
el modo más rápido de perder amor es agarrarlo demasiado fuerte;
el mejor modo de conservar el amor es darle alas.


No corras por la vida tan rápido
que olvides no sólo dónde has estado,
sino también hacia dónde ibas. 


No olvides que la mayor necesidad emocional de una persona
es sentirse querido.


No temas aprender. El conocimiento no pesa, 
es un tesoro que siempre puedes llevar contigo fácilmente. 


No uses el tiempo o las palabras sin cuidado. 
Ninguno puede retirarse hacia atrás.


La vida no es una carrera; más bien es un trayecto 
para saborear cada paso del camino. 


Ayer es historia. Mañana es un misterio.
Hoy es un regalo.

El arte de vivir