jueves, 20 de noviembre de 2014

"APRENDIENDO A VIVIR"

El reto de vivir el presente

Todo ser humano nace absolutamente conectado con una gran sabiduría referente a la vida y al vivir, sabiduría que va más allá de tiempos y espacios, que trasciende épocas y lugares. Todo niño se mantiene un tiempo variable conectado con ella, así como con una sana vinculación consigo mismo y con su propia individualidad. Hasta que el proceso de culturización se encarga de sustituirla por conceptos y preceptos que sí tienen que ver con la época y el lugar, en los que a ese niño le toque crecer. A partir de allá es donde, lamentablemente, el ser humano suele comenzar a desconectarse de lo mejor de sí, de su invalorable intuición, de su original e incomparable esencia.

El ser humano es inconformista por naturaleza y parece que todo nos sabe a poco. Estamos siempre en la continua búsqueda de la felicidad sin darnos cuenta que mientras tanto nos perdemos momentos maravillosos de nuestras vidas.

Planeando siempre el futuro nos olvidamos de vivir el presente, ansiando todo lo que querríamos llegar a tener sin disfrutar por completo de lo que ya tenemos. Nos encontramos en una ruleta donde vuelta tras vuelta no somos conscientes que la vida va pasando y con ella, el tiempo y apenas hemos aprendido a vivir de verdad.

Hoy en día se educa bajo las premisas del trabajo, el esfuerzo , la lucha por llegar a ser alguien, y creo nos olvidamos que deberíamos enseñar también lo efímero de la vida, que tenemos que valorar a todos aquellos seres queridos que nos rodean que en cualquier momento se irán y debemos quedarnos con los momentos felices
vividos. Educar que todo lo que nos envuelve, como los paisajes que vemos diariamente es un regalo que tendríamos que saber apreciar… Educar que cada momento en sí, forma parte de nosotros y que tenemos que exprimir al máximo. Nos equivocamos en estar continuamente poniéndonos metas, una vez alcanzada una, le sigue otra, y así pasan los días, los meses…

Es cierto y no quiero engañar a nadie, que hoy más que nunca no es sencillo valorar el presente, en tiempos de crisis nos ponemos siempre en la parte negativa de la moneda y somos incapaces de tomar distancia de la situación para ver que en cualquier momento hay detalles que siguen mereciendo disfrutar sin tener en cuenta la actualidad política y financiera.

Reflexionar sobre cuantas sonrisas nos han regalado, cuantos abrazos y besos del pasado no tenemos hoy en día y en su momento no supimos aprovechar, cuantos veces hemos pensado ojala pudiera revivir alguna situación irrepetible y sabiendo que cada segundo es único darnos cuenta que el pasado no vuelve y que cada día, hora, minuto y segundo que pase es parte de nuestra vida que se va y no vuelve.

Al nacer se nos regala la vida y creo que lo más justo es sacarle el jugo a nuestra existencia.

El arte de vivir