martes, 7 de octubre de 2014

“LA TIERRA NO NOS PERTECE, NOSOTROS PERTENECEMOS A LA TIERRA..."

La tierra no nos pertenece.

La tierra  en tus manos
En 1854, el presidente de los Estados Unidos hizo la propuesta de comprar gran parte de sus tierras a una tribu india, ofreciéndoles en contrapartida, la concesión de otra “reserva”.
La carta de respuesta del Jefe Seatle, distribuida por la ONU, y más adelante publicada íntegramente, ha sido considerada, a través del tiempo, como uno de los más bellos y profundos pronunciamientos hechos sobre la defensa del medio ambiente.

“¿Cómo se puede comprar o vender el firmamento, ni aun el calor de la tierra? Dicha idea nos es desconocida.

Si no somos dueños de la frescura del aire ni del fulgor de las aguas ¿cómo podrían Uds. comprarlos?

Cada parcela de esta tierra es sagrada para mi pueblo. Cada brillante mata de pino, cada grano de arena en las playas, cada gota de rocío en los oscuros bosques, cada altozano y hasta el sonido de cada insecto es sagrado a la memoria y al pasado de mi pueblo. La savia que circula por las venas de los árboles lleva consigo las memorias de los pieles rojas.

:: No podemos creernos dueño de lo que no nos pertenece.
Vivimos en una tierra prestada para vivir. ¿Alguien conoce el por qué, alguien conoce el para qué, alguien conoce el cómo?. El ser humano es bueno por naturaleza, es el entorno lo que lo convierte en lo opuesto a su esencia.

Las personas somos influenciables, positiva y negativamente, pero cuando nos influenciamos negativamente por nuestro entorno, medio-ambiente, las consecuencias de esto terminan siendo las causas de las consecuencias.
Lo que quiero expresar lo hago de manera abstracta porque yendo a lo "concreto" nos perderíamos en subjetividades que no llevarían a nada, en cambio, hablar de lo que está en el "aire" lleva a producir cambios que están en la "tierra".

"La tierra no nos pertenece, nosotros pertenecemos a la tierra". Y esto es natural. No puede ser de otra manera aunque creamos que no es así. "Antes de pronunciar la palabra guerra, piensa en la palabra Paz" ...
La tierra  somos todos

Los humanos estamos aprendiendo vivir en esta tierra, en este universo. Nadie nos ha enseñado. Pero no podemos olvidar que somos humanos. Reflejemos nuestro aprendizaje que tenemos. No retrocedamos. Aprendamos del otro. Influenciemonos positivamente. Tratemos de escuchar y entender los anhelos y deseos del otro. No seamos prejuiciosos. Tratemos de entender como piensa y siente el otro. Luego veremos consecuencias positivas de nuestros actos.

Cuando el hombre vislumbre las respuestas que yacen en sí mismo, entonces, cada paso que de, en cada acción, reflejará no un caos, sino un verdadero paraíso; el hombre se dará cuenta que esa tierra anhelada, no es un lugar fuera de él ni una tierra dentro de su ego, sino que es un estado de conexión de su ser con todo lo que le circunda.

Por ello, no habremos de olvidar que, no nos pertenece la casa en donde habitamos, nosotros somos parte de esa casa, y si ella se derrumba, nosotros nos sepultaremos junto con ella; por ende lo menos que podemos hacer es, tratarla con amor, ahí está el paraíso.

El arte de vivir