jueves, 8 de mayo de 2014

"FORMAS DE PENSAR"

El hombre responde aún estímulo de diferentes maneras.


Nuestra cabeza es redonda para permitir al pensamiento
cambiar de dirección.
Francis Picabia (1879 – 1953)


El cerebro


Según el artista Francés Picabia, la redondez de la cabeza nos permite cambiar de dirección. Podemos realizar conexiones lineales, diagonales, circulares, sistémicas…
entre otras posibilidades de la mente y del casi inexplicable funcionamiento del cerebro.


El Hombre responde a un estímulo de diferentes maneras. La cuestión es saber cual es la respuesta más adecuada en cada caso. No tenemos ese mapa y en lo único que podemos confiar es en aquella Brújula poco confiable que nos otorga la experiencia diaria. Poco confiable porque sí, existe el polo magnético, el tema es que ese punto no es el destino en sí. Como todos sabemos, la brújula marca donde se ubica el Norte. A partir de eso uno ve hacia donde tiene que ir, que no siempre es al Norte. Intentaré explicarlo mejor a continuación. 

El Hombre cuenta con 4 puntos cardinales, 4 caminos a seguir, 4 formas de pensamiento. Trabajan indistintamente, y su elección depende del estímulo, contexto, sujeto, entre otros factores. 
Ellos 4 son: el Bolsillo, el Cerebro, el Corazón y el Pene. Ejemplifiquemos: 


'’El Hombre hace la fila en la caja del almacén. Delante suyo hay una mujer joven de unos 25 años, que cada tanto se da vuelta y lo mira. El Hombre está de novio hace poco más de un año, pero no puede evitar analizar a la curvilínea muchacha. Para variar, una vieja se queja de algo y ocasiona demoras en la fila. 
La charla entre la joven y el Hombre surge espontáneamente, y ella termina diciéndole que le gustaría
Formas de pensar
tomar con él un muy buen vino en su departamento. 
La Brújula del Hombre empieza a apuntar hacia el Pene. Es inevitable. Aunque sepa que un muy buen vino le costaría unos 200 pesos, con lo que llegaría apretadísimo a fin de mes y no podría comprarse esa licuadora que quería. Aunque sepa que está de novio y ama a su novia. Aunque analice por un segundo la situación y se de cuenta que no es necesario. 
La cuestión es que le es imposible alejarse de semejante polo magnético teniéndolo tan cerca y accede a comprar el vino con sus últimos billetes e ir al departamento de la muchacha.’’ 

No estamos discutiendo si eso estuvo bien o mal. No sabemos si al Hombre le descubrieron la aventura, ni si se arrepintió de no comprar la licuadora. Solo sabemos que quizás se ganó o una complicación o un momento de placer. 

Conclusión: 

Hay Hombres que piensan con el Bolsillo, Hombres que piensan con el Cerebro, Hombres que piensan con el Corazón y Hombres que piensan con el Pene. 

Hay uno bastante inquieto que permanentemente está marcando el Norte (punto magnético o de atracción), pero que se yo, hay que tener cuidado con ese porque...mmm, no sé...pero bueno mejor paro acá porque para escribir esto tuve que usar mucho la Cabeza, y ahora que pienso debería ir al súper a comprarme esa licuadora. Esos tragos no se van a hacer solos y mi vecinita dijo que pasaba por casa en dos horas...

El arte de vivir