miércoles, 7 de mayo de 2014

"EL DESCUBRIMIENTO DE LA IDENTIDAD SEXUAL"

Identidad sexual


Desde el nacimiento y, más marcadamente, desde la pubertad se van definiendo una serie de características físicas. Pero, palelamente, y en relación con ello, también una serie de características de la manera de ser de cada uno se van decantando y definiendo; o estas características ya estaban definidas genéticamente y las van descubriendo.

En la adolescencia se desarrolla y establece la identidad sexual y se fundan los basamentos de la armonía entre sexualidad y vida afectiva y relacional adulta.

Muchos homosexuales y lesbianas han descubierto en este momento de sus vidas esa condición. Puede sucederle a su hijo o su hija.

Los jóvenes homosexuales y las jóvenes lesbianas no sufren ningún trastorno mental ni orgánico que sea "causa" del destino que adquiera la sexualidad, ni han "elegido" el modo de expresarla, del mismo modo que no la ha elegido el/la heterosexual.


Descubrir la sexualidad
Los padres no son responsables de la condición sexual de su hijo o su hija, ni de las cavilaciones que los/las jóvenes tengan a este respecto, pero si son responsables de la actitud hacia él o ella cuando esa condición sexual no es la que los padres esperan o no aparece definida como el padre o la madre desearían.

En términos generales, los intereses, angustias y temores de un/a joven lesbiana u homosexual, son similares a los de los jóvenes heterosexuales.

Sin embargo el joven o la joven homosexual o lesbiana pueden :

sufrir el sentirse diferente a la mayoría de sus amigos/as y compañeros/as, y
pueden padecer las "burlas" de estos otro/as que también están luchando con su identidad sexual y pueden utilizar la burla como un modo de reafirmar la propia sexualidad.
temer la reacción familiar.
Sexualidad
sentirse "culpables" por su condición.
temer y padecer la discriminación social.
ser acosados y rechazados por otros.
Esto los puede llevar :

al aislamiento del grupo de pertenencia y de la familia.
a conductas que pongan en riesgo su vida y su afectividad.
a sentirse disminuidos.
a la angustia y la depresión.
Muchas veces a los padres y las madres (ambos o uno de ellos) suele costarles aceptar la homosexualidad del hijo o el lesbianismo de la hija, y pueden sentirlo hasta como una traición. Muchas son las conductas adolescentes que los padres puedan sentir de este modo, pero esta los cuestiona particularmente. ¿Porqué a mí?, ¿qué hice de malo?, ¿qué será de su vida?.

Lo que será de la vida del adolescente homosexual o lesbiana, depende en gran medida de la actitud que su padre y madre asuman frente a esta condición. La vida futura en general del adolescente, depende en gran medida de esto.

Si esos adultos ya aprendieron que la vida es diversidad, podrán acompañar a su hijo/hija en su particularidad sexual, como lo acompañarán si es ingeniero en vez de médico como el papá, o artista en vez de ama de casa como la abuela.

La condición sexual no está ligada ni con la felicidad ni con la realización en la vida, en la medida en que esa condición sexual -sea la que sea- entre en sintonía con el resto de la existencia.

La adolescencia es el momento FUNDANTE de esa sintonía de la sexualidad con la afectividad adulta.

En este sentido, para los padres y las madres, es importante :



INFORMARSE respecto de qué es la sexualidad y sus diversas condiciones, para
COMPRENDER la condición sexual de su hijo o hija y
ACOMPAÑARLOS en este momento de su vida.
AYUDAR a sus hijas e hijos
ACEPTARLOS como personas integrales dentro de lo que está su sexualidad. No dejar en "la clandestinidad" y el silencio la condición sexual del hijo o hija, será el camino que los ayude a armonizar su sexualidad con el resto de su vida.
ESTAR ATENTOS para acompañarlos en las decisiones a tomar.
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