viernes, 23 de mayo de 2014

"CAMBIÓ DE MENTALIDAD"

Cambia la Mentalidad, Cambian los Resultados



Cambia de mentalidad
“Hacer cambios en la búsqueda de mejores resultados, no es sólo cuestión de acción. Es, sobre todo, una cuestión de mentalidad.
En otras palabras, un asunto de creencias—de esas convicciones que determinan no sólo cómo traducimos y procesamos lo que nos pasa, sino también qué actitudes asumimos y qué acciones ejecutamos”.
Que se crezca y se sobreviva después de una crisis depende en gran parte de la forma en que se interprete la experiencia en lo que se piense de ella.

Cuando escuchamos comentarios de personas en crisis, oímos frase como "Nunca pensé que esto habría de ocurrirme a mí" o "Siempre creí que mi vida sería diferente". Eso se repite siempre y sugiere el tremendo esfuerzo que se requiere para entender la situación.

Al observar de cerca una crisis se ve que no es la experiencia misma la que nos derrota sino lo que esa experiencia significa para nosotros, lo que pensamos y sentimos sobre el acontecimiento.

Los que no sobreviven son los que nunca superan los sentimientos, imágenes, creencias o ideas negativas sobre los que les ha ocurrido.

Sobrevivir a una crisis y transformarla en un medio para crecer significa adaptarse mentalmente a ella, adaptar las ideas, desarrollar creencias buenas así como nuevos conceptos sobre lo que es la vida. Sólo eso hace posible el crecimiento.

Los psicólogos llaman a ese proceso "dominio cognitivo", y abarca tres fases.

La primera consiste en averiguar los hechos de la situación, es decir, averiguar qué ocurrió que fue causa de una crisis. Esto se hace preguntando: "¿Por qué me dejó mi esposo?" O ¿Cuáles fueron las circunstancias del accidente?"

Puede resultar penoso estudiar los hechos de la crisis; pero es algo necesario como curarse una quemadura o sacarse una muela. El primer paso hacia la curación duele, y enfrentar los hechos de la situación crítica es le primer paso para dominar la crisis mentalmente.

La segunda fase del proceso de dominio cognitivo es comprender exactamente cómo el acontecimiento viola sus expectativas de la vida, saber con exactitud por qué destruye sus sueños o sus objetivos. Puede ser que el acontecimiento amenace su visión del mundo de alguna manera importante. En todo caso, los que crecen debido a una crisis aprenden qué esperanzas y sueños, qué expectativas o qué visión del mundo fueron violados por el acontecimiento crítico. En otras palabras: identifican donde necesitan el trabajo de reparación.

Finalmente, la fase más importante del dominio cognitivo o cambio de mentalidad es desarrollar nuevas imágenes, objetivos, esperanzas, sueños e ideas que permitan vivir en un mundo radicalmente diferente: el mundo posterior a la crisis.

Se feliz
Algunos se refieren a ese cambio llamándolo transformación espiritual basada en un nuevo sentido de las proporciones. Cambian las prioridades. Se adoptan nuevos valores.

Cualquiera sea la forma que esto se tome, cambiar la mentalidad conduce a una forma nueva de vivir en el futuro, una que moviliza su energía. Los individuos que no crecen con una crisis nunca desarrollan esa percepción para vivir en forma satisfactoria y productiva en el futuro. Para ellos, la pérdida de un miembro, de una relación, un trabajo, un ser querido o una esperanza, constituye un obstáculo permanente para el futuro.
En realidad todo es igual para todos al principio. Pero los sobrevivientes logran superar el obstáculo y siguen un nuevo mapa mental en el futuro. El mapa nuevo está hecho con nuevos objetivos o sueños, creencias que han aparecido o se han modificado durante el acontecimiento crítico y una visión de la vida que acepta la realidad del suceso en lugar de negarla.
Aunque suele parecer imposible, el nuevo mapa mental - que a menudo se forma a partir de una idea que abre una puerta, o de la toma de conciencia de algo que de repente tiene poder reparador - es lo que guía a los sobrevivientes por el proceso de la adaptación de la conducta y de la vida en un mundo nuevo.

El arte de vivir