jueves, 24 de abril de 2014

" ¿QUE ES Y DONDE ESTÁ LA FELICIDAD?


¿Qué es la felicidad

Lo que primero que vamos a hacer antes de analizar el término felicidad que nos ocupa es determinar que el origen etimológico del mismo se encuentra en el latín. Así, nos encontramos con el hecho de que dicha palabra procede del vocablo felicitas que puede traducirse como “fértil”.
La felicidad es un estado del ánimo que supone una satisfacción. Quien está feliz se siente a gusto,

Felicidad
contento y complacido. De todas formas, el concepto de felicidad es subjetivo y relativo. No existe un índice de felicidad o una categoría que haya que alcanzar para que alguien se considere como una persona feliz.

¿Cuál es el secreto de la felicidad? Durante siglos, han sido muchos los que han buscado la fórmula. Nosotros la hemos encontrado.

¿Qué es la felicidad? Muchos adultos la perciben como un sueño inalcanzable, otros la vinculan a determinados objetivos, los más optimistas opinan que la felicidad no es un estado, sino una forma de vivir… Pero, ¿dónde está la felicidad? Durante siglos, filósofos, psicólogos y místicos han buscado la solución al enigma sin encontrar una respuesta convincente. Nosotros la hemos encontrado. ¿Quién nos ha revelado la fórmula? Como no podía ser de otra manera, un niño.

Cuando llegamos al mundo, estamos libres de prejuicios y condicionamientos sociales. Somos capaces de vivir cada momento sin esperar nada, sin crearnos expectativas. Con el tiempo, la sociedad se encarga de cambiar estos esquemas mentales y nos convertimos en seres deseosos de tener lo que no tenemos, de sentir lo que no sentimos, de vivir como no vivimos. Es entonces cuando empezamos a pensar que, cuando tengamos lo que todavía no tenemos o cuando sintamos lo que todavía no sentimos, entonces y sólo entonces, seremos felices.

Un bebé no entiende de ambiciones, de objetivos, de futuro. No sabe lo que vendrá, pero tampoco le
Familia
importa. Un bebé sólo necesita una cosa para poder sentir eso que llaman felicidad: el amor de su mamá. A su lado, no hay juguetes, ni golosinas, ni objetos capaces de compararse a la experiencia de sentirse seguro y querido en los brazos de su madre.
Algo deberíamos aprender los adultos de estos pequeños sabios. La felicidad no la encontraremos al alcanzar una meta, o puede que sí, pero, ¿para qué esperar a cruzar esa línea para sentirla?

Cuando seamos capaces de sentirnos felices en cada uno de los pasos que damos en nuestro camino, cuando aprendamos a ver lo bonito en las pequeñas cosas de la vida, cuando nos sintamos agradecidos, cada día, por el cariño de nuestros amigos o el amor de nuestros padres o de nuestra pareja, habremos aprendido la lección que nos da este bebé.  Pero, ¿dónde está y qué es la felicidad? La respuesta está en el vídeo. 

El arte de vivir