viernes, 11 de abril de 2014

"EL PERDÓN"

Capacidad de perdonar


Una bella leyenda árabe cuenta que, “cuando un gran amigo nos ofende, debemos escribir la ofensa en la arena, donde el viento del olvido y el perdón se encargarán de borrarla y olvidarla. En cambio, cuando un gran amigo nos ayuda, o nos ocurre algo grandioso, es preciso grabarlo en la piedra de la memoria del corazón, donde ningún viento de ninguna parte del mundo, podrá borrarlo.”


El perdón 
“La capacidad de perdonar” etimológicamente proviene de la palabra hebrea “rechem” que significa útero, quizás porque los antiguos hebreos querían dar significado así a la posibilidad de una nueva vida. Aquí surge la idea de asociación entre el perdón y la apertura a una nueva vida, a un nuevo comienzo.

Durante nuestra vida nos relacionamos e interactuamos con otras personas constantemente. Con algunas establecemos vínculos afectivos más intensos y profundos y podemos sufrir y hacer sufrir. El perdón puede aliviar este sufrimiento. El perdón hacia los demás o hacia uno mismo ayuda a poner distancia emocional en lo sucedido. Perdonar supone ser consciente de lo ocurrido, no supone olvidarlo, pero sí ordenar las emociones para que éstas no nos afecten de modo tan negativo. El perdón no es un acto único, es un proceso que se desarrolla en el tiempo. Las fases en las que el perdón se elabora son las siguientes: reconocimiento del daño sufrido, elección de la opción de perdonar, aceptación del sufrimiento y de la rabia, establecer estrategias para autoprotegerse y una expresión explícita de perdón.

Para poder perdonar primero debemos reconocer qué es lo que ha causado el dolor para poder sentirlo y analizar nuestra conducta, para poder cambiarla en futuras situaciones. Es importante aprender de lo ocurrido para no volver a caer en el mismo error. Analiza esos pensamientos negativos que te atormentan y busca su funcionalidad. Perdónate a ti misma y prepárate para el cambio.

Desde la psicología positiva perdonar es una de nuestras fortalezas que nos protege contra los excesos. Según Seligman las fortalezas y las virtudes de cada uno actúan contra los trastornos psicológicos y aumentan nuestra capacidad de recuperación. Estás en buen camino para adoptar una actitud positiva. Ser positivo implica pensar de forma constructiva, objetiva y sana y nos ayuda a anticipar los hechos desde otra perspectiva. De hecho está demostrado que somos optimistas por naturaleza. Sobre todo busca tu felicidad, perdónate a ti misma y no te recrimines, aprende de todas tus experiencias.

El arte de vivir