miércoles, 12 de febrero de 2014

"TRIANGULOS AMOROSOS"

Juegos peligrosos


Triángulo 
En los últimos meses he llegado a conocer algunas páginas web de citas online cuyo principal objetivo es dar a conocer personas que sienten la necesidad de relacionarse con personas las cuales tengan también pareja o simplemente mantener una relación con dos personas a la vez. Es entonces cuando se abre el debate de si son sanos estos triángulos amorosos de pareja..

Odio la palabra culpa, pido perdón por usarla hoy. Lo hago para captar la atención de ustedes. Los humanos somos expertos en buscar culpables, amamos ese jueguito que solo logra “ver la paja del ojo ajeno y no ver la viga del nuestro” Así siempre “los otros” y solo los otros, son culpables de los que nos pasa.

No quiere esto decir que quien engaña es un angelito con alas, que no fue desleal, que no traiciono, hirió y abuso emocionalmente de su pareja. Dios me libre de alabar tal conducta o ponerla como una tontería, no. La infidelidad duele, hace daño. Tanto a los que sufren sus consecuencias…como a quienes disfrutan su locura. Como dice la canción: en una relación de tres nadie sale ganando o sea, siempre TODOS salen perdiendo.


Juegos peligrosos
Lo que deseo es comunicar que nuestra conducta esta motivada por la de los demás y a su vez mueve la conducta de los que nos rodean. Vivimos en sistemas, la familia es un sistema, la pareja es un sistema, el lugar del trabajo, la sociedad, son sistemas relacionales y una de las características de los sistemas es que todo lo que yo hago influye al otro y a su vez, todo lo que el otro hace me influye, aun yo no lo desee. Si mi pareja esta de mal humor, eso me afecta. Si mis padres viven peleando y soy una adolescente, eso me afecta. Así como nos afectan los problemas económicos, políticos, sociales, del país donde vivimos. Nuestra conducta influye a los otros y los afecta, así como la de ellos nos influye y nos afecta.



Triángulo

La pareja es un lugar de comunicación, una cosa soy yo como persona y otra es mi relación de pareja. Ese “nosotros” es un ente vivo, crece, se desarrolla. Philip Guerin, Thomas Fogarty, Leo Fay y Judith Gilbert Cauto, en su libro TRIANGULO RELACIONALES (1996) Dicen lo siguiente:

“…En el triangulo por aventura extramarital, el cónyuge que participa debe asumir la responsabilidad de su comportamiento y no alegar como excusa que había problemas relacionales preexistentes. Por otra parte, ambos cónyuges deben asumir la responsabilidad por su participación en el proceso relacional que precedió la aventura”


Relación de tres
Como siempre digo, cuando dos están bien no cabe un y tercero. Al menos que nos encontremos frente a un infiel compulsivo, disfuncional, “enfermizo” como el Don Juan o play boy, la mujer seductora, etc.

Las razones que llevan a una aventura son tantas como estrellas hay en el cielo, miles de factores pueden desencadenarla: crisis de mediana edad, búsqueda de comprensión, soltar la tensión que esta muy alta en la pareja, etc. Lo importante es destacar que nadie lo hace para dañar al otro (solo cuando es venganza) y que todos estamos a riesgo de hacerlo. Lo que si sabemos los terapeutas es que una aventura extramatrimonial es un síntoma, un esfuerzo, por salir de la ansiedad e incomodidad generada por LOS PROBLEMAS NO RESUELTOS ENTRE LA PAREJA.

El arte de vivir