miércoles, 4 de diciembre de 2013

"LA LUCHA ENTRE EL BIEN Y EL MAL"

El bien y el mal

En el fondo, la lucha entre el bien y el mal ....y entendiendo por bien lo que se basa en el amor, el sacrificio altruista, la colaboración, la cooperación, la comprensión, el respecto, etc......y por mal lo basado en el egoísmo, el desprecio, la descalificación, la imposición, la intransigencia, la negación del diálogo, la calumnia, la difamación, la mentira, (esta implícita en la naturaleza humana), etc.
Y por su puesto el bien total nunca se logra.






Consecuencias de la bomba atómica
Esta lucha, entre el “bien y el mal”; entre la conservación y la destrucción; entre la tolerancia y la conquista; entre la paz y la guerra; entre la coexistencia y el enfrentamiento, ha sido históricamente catalizada, aunque hemos llegado a un punto de inflexión que cambia radicalmente de dirección. Antes se nos desunía, ahora, se nos forzaba a unirnos, en esta nueva Era de globalización, regionalización, apertura de mercados; Tratados de Libre Comercio; uniones aduaneras; unificación de impuestos; etc. Sin embargo, esta tendencia a la unión es únicamente desde una perspectiva económica. Las diferencias raciales, sociales, históricas, tradicionales, religiosas, culturales, etc. se agudizan. Las mercaderías pueden entrar libremente; los bienes y servicios también; pero las personas, no. Incluso los controles se aumentan, la confrontación se fomenta; la persecución se agudiza; los muros – tanto físicos como mentales – crecen y una nueva forma de guerra, generalmente de baja intensidad aparece: acciones y reacciones. Cada bando considera que tiene derecho de respuesta ante una agresión del contrario, sin percatarse que su contra-ataque es a su vez motivo de derecho de respuesta del contrario, formando así un círculo vicioso de ataques y contra ataques, que en esta serie interminable y continua, se pierde su origen y se olvida quién empezó primero.

El bien y el mal





Lo más importante en la vida es lograr el equilibrio. Uno debe estar satisfecho con lo que se tiene y darle gracias a Dios por ello y tener una ambición sana de luchar y mejorarse, sin codicia, ni avaricia y sin ansia desmedida y búsqueda excesiva de tener y más tener. Y dispensar caridad, empezando en casa; aunque no debemos limitarnos a nuestro estrecho círculo sentimental, tenemos que ampliarlo, con una adecuada cuota de solidaridad humana.

El dinero es un medio, no un fin en sí mismo. El codicioso y el avaro, aunque multipliquen su fortuna; siguen siendo pobres. Nunca se satisfacen de lo que tienen. La pobreza no viene por la disminución de la riqueza; sino por la multiplicación de los deseos, decía Platón. Séneca asimismo manifestaba: pobre no es el que tiene poco, sino el que desea mucho y no puede conseguirlo. Fuera de ello, lo trascendental no se compra con dinero, Frederich Nietzche lo afirmaba: tan solo lo barato, se compra con el dinero… Pero eso no significa que dilapidaremos toda nuestra fortuna; ¿Y la familia? ¿Se puede ser bueno con los otros, olvidándose de los suyos?

El arte de vivir