miércoles, 16 de noviembre de 2016

"DISFRUTAR QUE... ¿TE DESTROCEN EL CORAZON?

 Disfrutar que… ¿te destrocen el corazón?
 Si te destrozaron el corazón disfrútalo, sí, leíste bien, disfrútalo, estás vivo y tienes una de las capacidades más bonitas de todas que es AMAR (que persona tan cursi y sadomasoquista), pero
Destrozar el corazón 
es la verdad. Date la oportunidad de conocer personas, de romper tus límites y aceptar cosas que no acostumbrabas. El amor comprometido y voluntario transforma vidas, más allá de que si es eterno o no, si es el primer amor o no, o sí es el amor de tu vida o no. No te pongas ningún limite, como lo son la edad, la distancia, la inseguridad física, miedo a salir herido, a que te hagan lo mismo, porque sino sólo atrofiarás tu capacidad de amar,
“no se puede ayudar a alguien que no quiere ser ayudado”, pero si puedes contribuir a una chispa diferente en su vida mientras tu pasas por ella, y contribuyes a tu chispa misma, es algo que ya sabía y que esta película me hizo entender más. VIVE, parte de vivir es llorar como Magdalena, porque sabes perfectamente lo que se siente que alguien te aleje de su vida por una cuestión de salud, o que te llegue un aroma y recuerdes a una persona, date la oportunidad de conocer y de sentir, no pongas pretextos como “nadie será así”, “nadie me entenderá”, “sólo él estaba hecho para mí”. CONOCE personas, de todo tipo y todas edades, el amor que puedes buscar esta allí y tu sólo vas saboteando lo que la vida te ofrece. Nunca sabes que casualidad te lleve a la siguiente aventura, como en el caso de la peli, y sin embargo, algo surgió por brindarse la oportunidad.

Pero si bueno, ahora dices “no, acabo de salir de algo y estoy mejor así”, también se vale darte tu tiempo, vaya que yo me he dado demasiado, pero ¿por qué?, bueno, ¿recuerdas que arriba mencione suelta a tu tiempo?, a mi me ha costado soltar a esa persona que rompió mi corazón en cachitos, tanto que sino no estuviera escribiendo esto, así que te daré algunos consejos que a mí me han servido para aprender de mi desamor, y sin darme cuenta en mi desamor, he aprendido de mí.

El arte de vivir