miércoles, 10 de agosto de 2016

"NO SE POR QUÉ LAS MUJERES PRETENDEN SER IGUALES A LOS HOMBRE, CUANDO EN REALIDAD SON SUPERIORES Y MEJORES"

Vamos a ver si nos centramos, porque os noto dispersos…
 La mujer es un ser superior, muy superior, al hombre en muchas cosas…
Nosotras somos vuestro complemente perfecto. Vosotros no sois, ni de lejos, el nuestro.
Sobre todo en las cosas importantes para la vida. Somos mucho más fuertes, mucho más duras, mucho más maduras… No físicamente (que alguna si)… Psicológicamente… La capacidad que tiene
Mujeres
una mujer de sufrir y sacrificarse es muy, muy, muy superior a la de los hombres. Aguantamos los bofetones como campeonas y sin parpadear, ¡somos los perfectos peones negros de un ajedrez!
Una mujer puede estar hundida, literalmente, en la miseria y nadie se lo notará. Será capaz de cumplir con todas y cada una de sus obligaciones, y ninguno de los que hay a su alrededor se dará cuenta de que llora en silencio y sufre como una campeona. Un hombre arrastra los pies, los zapatos, los pantalones y los calzoncillos… Una mujer, cuanto más hundida está, más se sube a los tacones y se pinta.
Hay una leyenda urbana que dice que una mujer que ha empezado a superar una mala situación, lo primero que hace es cambiarse el pelo! Pues ya sabéis… Cuando veáis un cambio de look radical en nosotras es porque hemos empezado a ver la luz de algo, hemos conseguido ver una solución a un problema, del que vosotros seguramente no os habéis ni coscado… Y esa luz la vemos a lo lejos, pero la hemos empezado a ver.
¡Del dolor físico ni me pronuncio! No hay nada peor que un tío enfermo. Un tío enfermo no sirve para nada. Las mujeres, aún enfermas, seguimos dándoos de comer a vosotros y a toda vuestra familia, que suele ser la nuestra.
También tenemos nuestro carácter. Solemos tener un fuerte carácter. ¡¡¡Gracias a Dios!!!. Si encima de no tener la misma fuerza física, no tuviéramos un carácter de la leche, nos comeríais por una pata… En esto estamos perfectamente compensados… Vosotros ponéis los músculos, nosotras el carácter y los bemoles. Eso es así…
Y cuando hablo de carácter, no hablo de mal carácter. El carácter no lo tiene quien más grita y quien más protesta… Noooo!!! Una persona que constantemente está de mal carácter, es una persona con una clara falta de carácter… Es un SIN CARÁCTER. Las mujeres tenemos carácter, pero no nos domina él a nosotras, nosotras le dominamos a él y lo sacamos solo y exclusivamente, cuando es necesario o nos apetece.
Lo peor es que os venimos muy grandes. Y vosotros lo sabéis y en lugar de adorar y admirar lo que tenéis al lado, intentáis hundirnos psicológicamente para que no nos vengamos arriba, más arriba de lo que ya estamos… Y nosotras, nos hacemos las tontas, para que os creáis que mandáis algo… pero en realidad, la verdad, la pura verdad es que dependéis total y absolutamente de nosotras y sin nosotras no sois nada…
Tenemos intuición… Pero una intuición de bruja bestial… Sabemos perfectamente con una mirada lo que estáis pensando y lo que estáis sintiendo. Os conocemos mejor que si os hubiéramos parido… pero … y vosotros? Nos conocéis?
Después de tantos años a nuestro lado majos!, deberíais saber ya como somos, o por lo menos deberíais hacer el esfuerzo de intentar comprendernos, o disimular un poquito y que parezca que nos entendéis aunque estéis más perdidos que el Minotauro del laberinto.
Tendríais que saber que nosotras somos puro sentimiento, pura dinamita y pura emoción… Que nuestra facilidad de quereros es directamente proporcional a nuestra facilidad de odiaros en un momento puntual, y que cuando tenemos el cable cruzado, lo mejor es que os quitéis de en medio en silencio y de puntillas, sin hacer ruido por favor.
Os empeñáis en intentar solucionar problemas y conflictos que se salen vuestras capacidades emocionales e inteligibles, y por eso, lo único que conseguís es llevaros un berrido de narices que os borra el bigote de un soplido y que os hunde más y más en la miseria, porque sois conscientes de que ella, la miseria, forma parte de vuestro ser y de vuestra personalidad.

Escrito por Mara.

El arte de vivir