domingo, 24 de julio de 2016

"CUANDO EL ÚLTIMOS ANIMAL MUERA, CUANDO EL ÚLTIMO ÁRBOL SEQUE"

EN una pared de la India una mano anónima escribió, hace ya algún tiempo, que cuando el último animal muera y cuando el último vegetal se seque, quizá el hombre entienda que el dinero no se come. La frase cobró vida y se convirtió en un lema para miles de ecologistas, gente partidaria de la ciencia ecológica, antes que de la religión verde, algo que también se predica y que de cuando en vez trae consigo un puñado de integristas que profanan al hombre en defensa de la naturaleza, como si este no formase parte de la misma.
Naturaleza
Cuando el hombre haya matado el último animal, cuando haya talado el último árbol, cuando haya contaminado el último mar, el último río, el último afluente, cuando haya intoxicado la última partícula de aire respirable, entonces, sólo entonces se dará cuenta de que el dinero no se come, ni te quita la sed ni se respira.

Cuando esto ocurra observareis con anhelo lo que tuvisteis he intentareis reconstruir artificialmente aquello que una vez, yo, la madre tierra, os regalé con total altruismo. Escupe en el suelo y te salpicarás los pies, escupe al aire y te caerá en la cara, corta la mano de un gorila para hacerte un cenicero y acabarás fumándote los brazos... ¿Es eso lo que quieres imbécil humano?. Te odio humano, te odio por hacerme agonizar. Tan solo disfrazas tu falta de pulcritud con tecnología y aparente inteligencia, y digo aparente porque a mí no me engañas.

El Indio de Seatle tenia razón. Ustedes no pueden comprarme ni venderme porque no pueden hacer nada sin mi permiso, y aunque no lo crean les doy permiso para hacer conmigo lo que quieran, pero mucho cuidado con lo que hacen porque la libertad que yo les doy se esta volviendo en contra vuestra. Yo os acojo en mi vientre como el vientre de una madre acoge a su hijo; y no hay mayor protección que la que yo os brindo. Os permito que pataleeis, que os enfadeis, que seais revoltosos, pero cuidad de no golpear con demasiada fuerza no sea que de rabia ustedes mismo rompan el vientre que les da la vida. Yo no puedo no querer lo mejor para ustedes. ¿Porqué entonces ese desprecio y esa falta de respeto contra mí?.

Os ofrezco la vida y ésta no solo es nacer. La vida esta formada por muchas pequeñas vidas y hasta que no se completan todas y cada una de ellas no has vivido. La vida que yo os regalo es la vida del alimento y del hambre, del frío y el calor, de las calmas y tempestades, la vida que os ofrezco es la vida que tantas veces depreciais narcisistamente. Vuestro hedonismo os hace creer que el hambre, el frio y las tempestades son maldiciones que os mando, cuando lo cierto es que el hambre que pasais es una consecuencia de vuestra mala y torpe capacidad de administrar los recursos naturales del planeta y no un deseo mio de haceros sufrir. Deciros también que el frío y las tempestades y todo aquello que ustedes califican de desastres naturales son tristezas que tengo y que en lugar de consolarme me mortificais con guerras, pruebas nucleares, basura y demás para mi mayor sufrir. Ustedes no saben consolar sino provocar la agonia y la tristeza en quien os ama. Dejadme vivir y os daré la vida; matadme y os destruireis..

El arte de vivir