viernes, 20 de noviembre de 2015

"LA AUTÉNTICA BELLEZA INTERIOR"

Tu belleza interior es lo más valioso que posees como persona y con frecuencia se subvalúa erróneamente ante la belleza exterior. En la actualidad, la sociedad nos induce al culto de la belleza exterior, y en ese dirección, han surgido tendencias que sólo conducen a la vanidad y al deterioro interno del ser humano.
Existen personas que consideran más importante su apariencia externa que su desarrollo interno y su valor como persona. Jóvenes que teniendo un peso adecuado se miran al espejo y se ven gordas por una obsesión social de culto a lo que erróneamente se conceptualiza como belleza.
Y puedes escuchar frases cómo “no soy feliz como soy”, “no me gusta mi cuerpo”, “qué gorda estoy”, “por qué no tengo los senos más grandes”. Me llama la atención cómo la gente se pierde en sí misma, como vincula la felicidad con “como se ve” y no con cómo se siente, si ha podido lograr sus metas o si tiene un propósito de vida.
También sucede en la forma en que vemos a los demás. Mucha gente se fija más en el vestido que lleva puesto la otra persona y de qué diseñador es; si el auto es de una marca determinada o no; si tiene dinero o no. Y pocas veces, nos fijamos en su interior.
En nuestra sociedad, la gente gasta en cirugías plásticas innecesarias y en ropa costosísima, simplemente para verse “supuestamente mejor”, sin embargo, internamente se preguntan ¿por qué no he logrado mis sueños? ¿por qué no tengo dinero para invertir en mi propio negocio?
La belleza está dentro de ti
La belleza interior
La primera conclusión es que tienes que profundizar tu dialogo interno, esa conexión contigo mismo que es fundamental para que tu interior fluya y se refleje en lo externo.
El segundo canal de comunicación es tu autoestima. Como esté tu autoestima estará tu interior, y por consecuencia, tu exterior. Si buscas sentirte bien externamente sin sentirte bien internamente, no lograrás sentirte bien.
En cambio, si te sientes bien interiormente, exteriormente irradiarás todo lo que eres y tienes, y tu estima aumentará significativamente, porque quiere decir que te aceptas cómo eres y que te conoces internamente. Y no existe mayor belleza en el mundo que ser quien uno es.
Lo demás, gordo, flaco, alto, bajo, feo, bonito, blanco, negro, mestizo… se convertirá en un regalo de la vida. ¿Por qué quieres ser alto si naciste para ser bajito? ¿Por qué quieres el pelo lacio si tu pelo es rizo?
Comprende que tu exterior es un reflejo de lo que eres por dentro. Si no te gusta tu pelo o tu piel o tu estatura, no es porque eso sea malo ni menos, es porque no te has aceptado, es porque vives de espalda a ti mismo, y es muy difícil que logres desarrollarte como persona si tú mismo te estás saboteando.
Tampoco confundas no estar conforme con tu figura con tu estado de salud. No es lo mismo que tengas que rebajar porque sufres hipertensión o diabetes, que quieras rebajar porque te ves en el espejo y no te aceptas y no eres feliz como eres.
No es lo mismo que seas baja de estatura y te montes en unas plataformas porque crees que si no te ves alta sientes que te van a rechazar. Ni es lo mismo que hagas ejercicio porque es saludable, porque tienes que hacer ejercicio por tu salud, a que hagas ejercicio porque creas que si no tienes un brazo cargado de músculos y fibras no vas a conquistar una pareja.
Los ejemplos pueden ser muchos y lo que quiero resaltar es si te has detenido en el camino a valorar a ese quien eres y lo que posees como persona. Así como te fijas y autocriticas tu cuerpo y tu persona, ¿te fijas y valorizas lo que te gusta y en lo que te destacas?

En tu interior tienes todo lo que necesitas para enfrentar tus miedos, para lograr tus metas, para ver lo hermosa o hermoso que eres por fuera, para superar tus inseguridades… porque el poder está dentro de ti.
Lo que te propongo es que valores lo bueno que habita en ti. Que descubras tu belleza interior. No existe un faro más luminoso que lo que llevas por dentro. Es una antorcha infinita de energía, es un motor incansable, un poder interno capaz de lograr lo ni te imaginas, lo crees imposible y lo que quieres lograr en tu vida.
Tu juventud con el tiempo pasa. Tu piel con el tiempo se arruga. Tu altura con los años se encorva. Tu pelo con los años se cae. Tus libras con los años fluctúa y es menos fácil cambiar de peso. En cambio, tu belleza interior perdura más allá de cualquier edad, jamás nadie puede quitártela y sólo tú la tienes en tu interior.
Una vez escuche un cuento que me gustó mucho porque gráfica muy bien lo que quiero significar:
Un hombre una vez fue al campo y visitó a un campesino: — Señor, me dicen que en este campo existe un mirar en donde se puede contemplar la belleza, ¿sabe usted llegar a él? — Si, por supuesto.
El campesino llevó al hombre hasta el mirador y aquel hombre observó detenidamente y le preguntó al campesino: — Pues, sí, se ve la ciudad, el mar, las estrellas, pero ¿dónde está la belleza?
Y el campesino lo miró y le respondió: — la belleza está en los ojos de quién mira el paisaje.
Lo que quiero decirte es que si pienses en tu interior, ¿cómo te vez internamente? ¿te conoces? ¿te valoras? Si sólo piensas en tu exterior y sólo vives atento a tu apariencia y lo externo, que si sólo te quieres ver en función de cómo te vez, de cómo te ven o te pueden ver los demás, pregúntate ¿qué quieres decir eso? Porque algo en ti estás rechazando. Quiere decir que no has aprendido a valorar tu belleza interna. Quiere decir que no te conoces bien. Quiere decir que aun no has visto lo más bello que posees: tú.

El arte de vivir