miércoles, 25 de marzo de 2015

"COMO ESCAPAR DE TU MISERABLE SUERTE"

¿Cuántas veces has tenido uno de esos días en que todo te sale mal? Desde que empieza el día hasta que acaba, parece que el mundo entero se ha puesto de acuerdo para ir en contra tuya. Te manchas la camisa antes de salir de casa al lavarte las manos y, al llegar al trabajo, la vuelves a cagar. Esta vez tiras el café encima de todos tus apuntes, y poco a poco te sonrojas por tu falta de tacto ante la mirada de tus compañero. Te intentas tranquilizar y te autoconvences de que seguro que el resto del día irá mejor. Total, solo ha sido una taza de café.

Superticion
Pero te equivocas, esto no ha hecho más que empezar. Al café le seguirán un sinfín de casualidades que convertirán tu día en lo más parecido al infierno. Broncas de tu jefe, tu madre, tu cita cancelada y, para colmo, perderás el bus. Lo primero que se te pasa por la cabeza es beber hasta perder la noción del tiempo y el espacio. O meterte en la cama y no salir hasta que la mala suerte haya desaparecido. ¡Cobarde! Sabes que esa no es la solución.
La vida parece estar formada por ciclos. A veces viajamos a favor del viento, todo nos sale bien, estamos plenos de felicidad y conseguimos todo lo que deseamos fácilmente. Otras veces, por el contrario, todo parece complicarse, lograr cada objetivo nos cuesta un gran esfuerzo y parece que las cosas se tuercen hasta lo increíble. 
El problema surge cuando, en las épocas difíciles, nos convencemos de que todo se debe a la mala suerte, de que todo nos sale o nos saldrá mal y de que no existe ninguna posibilidad de que las cosas cambien, porque esta creencia funciona como una profecía que se autocumple. 
Nuestro cerebro tiene una percepción selectiva de la realidad. Si nos convencemos de nuestra suerte ha cambiado, y de que se ha vuelto mala, “sintonizamos” nuestra percepción hacia lo negativo, y todos nuestros pensamientos, emociones y conductas estarán teñidos de esa negatividad.

Esto nos llevará a pensar que ningún esfuerzo tiene sentido, con lo que no intentaremos nada que nos permita salir de esa situación y a la larga esto confirmará nuestra teoría. 
El único modo de salir de este círculo es cambiar tu punto de vista, y comenzar a buscar lo que hay de positivo en tu vida. Lo mejor es comenzar por las cosas pequeñas, esas cosas que te hacen sentir bien, aunque sólo sea durante unos momentos. Incluso en las circunstancias más adversas encontrarás algo que te haga sentir afortunado. 


Recuerda después los momentos en los que te pareció que estabas bendecido por la suerte. Recuerda cómo te comportabas y cómo estabas a la caza de la oportunidad. Resintoniza tu mente para ver las oportunidades de salir de la mala racha y actúa. No olvides que tu suerte la creas tú.

El arte de vivir