jueves, 5 de febrero de 2015

"RASGOS DE UN PERSONA QUE NO MERECEN LA PENA"

Cómo reconocer a una persona que merece la pena? La verdad es que esta cualidad es tan importante y tan valiosa en sí misma que cuando descubres a alguien que tiene algo especial lo notas de verdad. Se trata de una persona que te hace sentir bien, que te valora, te tiene en cuenta, te trata con cariño… No te hace jugar a las
adivinanzas sobre aquello que quiere: existen personas que un día te tratan de una forma, y otro diferente de otra. Las personas que merecen la pena son aquellas capaces de dar y no de quedarse únicamente a la espera de recibir. Por otra parte, se comportan de igual forma con todo el mundo. De hecho, a una persona también se le puede conocer por cómo es si observas cómo se mueve en sus relaciones sociales.

Es difícil conocer a una persona que merezca la pena de verdad porque es importante que exista reciprocidad, no solo en el amor, sino también, en la amistad. No tiene mucho sentido alimentar un cariño únicamente por una parte. Está claro que si ves que una persona no quiere quedar contigo, no puedes estar insistiendo eternamente. Existen muchos síntomas de que una persona no merece la pena. Puede que sea una persona fantástica, sin embargo, en caso de que se encuentre en un momento de negatividad total va a mostrar un rechazo absoluto hacia cualquier tipo de cariño ajeno. Por ello, lo único que va a suceder en caso de que alguien quiera acercarse es que acabará sufriendo porque se encontrará con un muro

El muro que marca la voluntad cuando se encuentra enquistada en las ideas negativas y en la sensación de no necesitar nada. Y es que, hay personas que se comportan así, como si ya lo tuvieran todo, como si no les interesara hacer nuevos amigos o conocer el amor. Lo único que se puede en este tipo de casos, es respetar la voluntad ajena pero no dejar que dicha voluntad te arrastre a ti hacia el dolor.

Por otra parte, otro rasgo de que una persona no merece la pena es encontrarte con alguien que no es coherente entre aquello que dice y aquello que hace. De este modo, te genera expectativas a través de la palabra que luego siempre se ven frustradas a través de los hechos. Al final los hechos definen a las personas mucho más que las palabras, por ello, si alguien no actúa de una forma cercana y amable contigo es que no tiene un interés real. 
Otras personas que tampoco merecen la pena son las que manipulan o utilizan a alguien. Es decir, se relacionan con los demás en función del estado de ánimo o de la conveniencia. En general, alguien no vale la pena cuando te hace sufrir, cuando sientes decepción y por más que intentas cambiar las cosas, te das cuenta de que no puedes. No dejes que se te agote la paciencia, es decir, no esperes eternamente un cambio milagroso porque mucho antes puedes ver la realidad tal y como es aunque duela.

El arte de vivir