miércoles, 30 de julio de 2014

"EDUCAR PARA SER LIBRE"

 reflexionar acerca de la libertad


Cadena de esclavitud
Hoy vamos a tratar de reflexionar acerca de la libertad, si existe y que implicaciones tiene esta en nuestra vida. Y es que desde Devivencias, entendemos que una de las palabras fundamentales para entender la vida de los hombres y todo su embrollo es precisamente esa; libertad. Tan importante es la libertad, que uno de los pensadores más importantes de las últimas décadas, Jiddu Krishnamurti, dijo de ella que era esencial para el amor, aunque matizaba “no la libertad de la revuelta, no la libertad de hacer lo que nos plazca ni de ceder abierta o secretamente a nuestras apetencias, sino más bien la libertad que adviene con la comprensión”

Decía Don Quijote a su fiel escudero Sancho: "La libertad, Sancho, es uno de los más preciosos dones que a los hombres dieron los cielos, con ella no puede igualarse los tesoros que encierran la tierra y el mar; por la libertad, así como por la honra, se puede y debe aventurar la vida". Vaya, parece que Don Quijote tenía en alta estima a la libertad. Pero, ¿qué es exactamente la libertad? La libertad viene determinada por nuestra capacidad de elegir dentro de lo posible. En este sentido conviene que hagamos alguna aclaración al respecto puesto esto de libertad genera más de una confusión.


Seres libres son quienes tienen posibilidad temporal, histórica, local, física y psíquica de hacer elección entre varias alternativas sin riesgo grave para su integridad.  A modo de ejemplo, pensemos en cuán seres libres pueden ser, o no ser: los infantes, los seniles, los enfermos psíquicos o mentales y, en contraposición, los niños y los psicológica o los mentalmente sanos.

La libertad, es la potencialidad de, en la elección de alternativas posibles de los seres libres, hacer opción guiados por los criterios de verdad, bondad y belleza para, a través de estos criterios, expresarse creativamente y así generar cultura.  
La libertad está en contraposición con la mentira, la perversión y la fealdad porque las tres maneras de obrar aniquilan a la persona y esclavizan al ser humano, que es su base, para hacerlo involucionar hacia la condición de animal de "una especie" con más o menos destrezas.

La mentira, la perversión y la fealdad atrofian la dimensión espiritual que es lo que nos constituye en personas y, por eso es fácil constatar cuán pocas personas conocemos y si las encontramos cuántas veces, refiriéndonos a ellas, escuchamos expresiones como estas: "es que es un santo",  "yo no quiero ser santo", "¿acaso yo soy un santo?" porque cuesta ser personas, cuesta ser libres.

La mentira

cuando los padres educamos hacia la libertad y verdad encontramos, frecuentemente, con que los hijos nos echan en cara no haber recibido toda la ayuda que hubieran querido y que, como consecuencia, tendrán que afrontar limitaciones que habrán de cubrir, por su cuenta, recurriendo a otras fuentes de educación complementarias.

Igual los padres que los hijos hemos de asumir que la educación en la libertad nos confrontará con limitaciones que constantemente deberemos superar desde el control de la espontaneidad caracterial y desde la humildad; sólo así seremos veraces.

El arte de vivir