viernes, 7 de febrero de 2014

"PODER Y ÉXITO"

TU TIEMPO ESTÁ LIMITADO. 


Poder y éxito


TU TIEMPO ESTÁ LIMITADO. NO LO DESPRECIES VIVIENDO EL SUEÑO DE OTRA PERSONA. NO TE DEJES ARRASTRAR POR LOS DOGMAS, QUE ES LO MISMO QUE VIVIR CON LOS RESULTADOS DEL PENSAMIENTO DE OTRAS PERSONAS. NO DEJES QUE EL RUIDO DE LAS OPINIONES DE OTROS AHOGUEN COMPLETAMENTE TU VOZ INTERIOR. Y MÁS IMPORTANTE, TEN EL VALOR DE SEGUIR A TU CORAZÓN Y A TU INTUICIÓN. ELLOS, DE ALGÚN MODO, YA SABEN EN LO QUE VERDADERAMENTE TE QUIERES CONVERTIR. TODO LO DEMÁS ES SECUNDARIO.

Dinero
“Yo creo que el éxito no está en lo económico. Yo creo que una persona no es de éxito porque le va bien en los negocios o le va bien profesionalmente o saca 10 en la escuela. Creo que eso es lo que menos vale. Lo que vale es tener los pies en la tierra, la familia y los seres amados – el concepto de familia y lo que es el verdadero amor-, los verdaderos amigos. Apreciar las cosas que tienen valor verdadero, no material, ni físico necesariamente”.
Pienso que a este concepto bien le puedo añadir una reflexión que me regaló mi madre: El éxito no tiene que ver con lo que mucha gente se imagina.
No se debe a los títulos nobles y académicos que tienes, ni a la sangre heredada o la escuela donde estudiaste. No se debe a las dimensiones de tu casa o de cuantos carros quepan
en tu garaje. No se trata de si eres jefe o subordinado; o si eres miembro
prominente de clubes sociales. No tiene que ver con el poder que ejerces o si eres un buen
administrador o hablas bonito, si las luces te siguen cuando lo
haces. No es la tecnología que empleas. No se debe a la ropa que usas, ni a los grabados que mandas bordar en tu ropa, o si después de tu nombre pones las siglas deslumbrantes
que definen tu estatus social. No se trata de si eres emprendedor, hablas varios idiomas, si eres atractivo, joven o viejo.
El éxito se debe a cuánta gente te sonríe, a cuánta gente amas y cuántos admiran tu sinceridad y la sencillez de tu espíritu. Se trata de si te recuerdan cuando te vas.
Se refiere a cuánta gente ayudas, a cuánta evitas dañar y si guardas o no rencor en tu corazón. Se trata de que en tus triunfos estén incluidos tus sueños. De si tus logros no hieren a tus semejantes. Es acerca de tu inclusión con otros, no de tu control sobre los
demás. Es sobre si usaste tu cabeza tanto como tu corazón, si fuiste egoísta o generoso, si amaste a la naturaleza y a los niños y te preocupaste de los ancianos. Es acerca de tu bondad, tu deseo de servir, tu capacidad de escuchar y tu valor sobre la conducta.
No es acerca de cuántos te siguen si no de cuántos realmente te aman.
No es acerca de transmitir, si no cuántos te creen si eres feliz o finges estarlo.
Se trata del equilibrio de la justicia que conduce al bien tener y al bienestar.
Se trata de tu conciencia tranquila, tu dignidad invicta y tu deseo de ser mas, no de tener más.”

El arte de vivir