martes, 18 de febrero de 2014

"CREENCIAS RELIGIOSAS"

Tolerancias frente a las creencias religiosas.




Cristianismo
Religión es una palabra occidental, derivada del latín "religare": que significa unión rápida. Las creencias religiosas proporcionan una sensación de seguridad, paz y moral a los creyentes. "Las religiones y otras creencias llevan esperanza y consuelo a miles de millones de personas, y tienen un gran potencial para la paz y la reconciliación", afirma el Centro de Derechos Humanos de la Universidad de Minnesota. "Sin embargo," el centro advierte: "Las creencias religiosas han sido también una fuente de conflicto". La mayoría de los creyentes del mundo sigue una de las cinco principales religiones.


La tolerancia es una buena piedra angular sobre la que construir relaciones humanas. Cuando uno observa la matanza y el sufrimiento causados por la intolerancia religiosa a lo largo de toda la historia del hombre y en los tiempos modernos, se puede dar cuenta de que la intolerancia es una actividad muy contrasupervivencia.
Tolerancia religiosa no significa que uno no pueda expresar sus propias creencias. Sí significa que el tratar de minar o atacar la fe y creencias religiosas de otro siempre ha sido un atajo hacia las dificultades.
Los filósofos desde los tiempos de la antigua Grecia, han discutido entre ellos acerca de la naturaleza de Dios, del Hombre y del universo. Las opiniones de las autoridades fluctúan: precisamente ahora, la moda son las filosofías del “mecanicismo”1 y el “materialismo”2, que se remontan a épocas tan lejanas como las del antiguo Egipto y de la antigua Grecia; estas tratan de afirmar que todo es materia, y pasan por alto que, aunque sus explicaciones de la evolución puedan ser muy ingeniosas,
Budismo
siguen sin excluir factores adicionales que pueden estar en juego, los cuales pueden simplemente estar usando cosas como la evolución. Estas son, hoy en día, las filosofías “oficiales” e incluso se enseñan en las escuelas. Tienen sus propios fanáticos que atacan las creencias y religiones de otros: el resultado puede ser intolerancia y enfrentamiento.
Si todas las mentes más brillantes desde el siglo V a.C. o antes nunca han sido capaces de ponerse de

Creencias religiosas.
acuerdo en la cuestión de la religión o anti-religión, es que es una arena de combate entre la gente de la cual uno haría bien en mantenerse alejado.
En este mar de polémicas, ha emergido un principio brillante: el derecho a creer lo que uno escoja.
La “fe” y la “creencia” no necesariamente se rinden a la lógica; ni siquiera se pueden declarar como ilógicas. Pueden ser cosas totalmente aparte.
Cualquier consejo que uno pueda dar a otro en este tema es más seguro cuando simplemente afirma el derecho a creer en lo que uno escoge. Uno es libre de mantener sus propias creencias en busca de aceptación. Uno está en peligro cuando trata de agredir las creencias de otros y, mucho más, cuando se les ataca y se les intenta dañar a causa de sus convicciones religiosas.
El Hombre, desde el albor de la especie, ha encontrado gran consuelo y gozo en sus religiones. Incluso el “mecanicista” y el “materialista” de hoy, al diseminar su dogma se parecen bastante a los sacerdotes de antaño.
Los hombres sin fe son una cuadrilla muy lamentable. Incluso se les puede dar algo en lo que tener fe. Pero cuando tienen creencias religiosas, respétalas.

El camino a la felicidad puede 
volverse polémico cuando uno
                deja de respetar las creencias religiosas
de los demás.

El arte de vivir