Una frase, fresca como la primavera o como el invierno que pronto se renueva, me condujo a esta reflexión y que hoy quiero compartirla con todos ustedes.
El cambio |
Cada día me sorprendo, aprendo y me enriquezco, con los miles de mensajes de superación, de optimismo, de fe y esperanza, de confianza, de querer ver un mundo mejor, solidario, de paz y felicidad; de seguir caminado tras una caída, en fin, mensajes o frases celebres de grandes escritores de todos los tiempos, así como aquellos pensamientos y reflexiones que nacen a diario, de gente común, pero de gran experiencia de vida y sabiduría, quienes también van formulando mensajes de vida para ellos mismos y los de más. Esta gente común, también va dejando “estelas en la mar”, porque reconocen que no hay camino, sino que “se hace camino al andar” como dijera Antonio Machado.
Nuestras sociedades anhelan cambios profundos y radicales, un cambio, que no sólo depende de un gobierno, de sus representantes, legisladores, líderes políticos, o líderes comunitarios, el cambio transformador ha de comenzar CONTIGO, CONMIGO mismo.
Me pregunto, nos preguntamos:
¿Yo quiero se haga justicia?, Se justo con los demás
¿Yo quiero paz?, siembra paz
¿Yo quiero amor?, da amor
¿No más guerras, no más hambre, no mas odios?, se solidario, comparte tu pan, brinda tu amistad.
¿Igualdad, trabajo, respeto a los derechos humanos, compromiso, honestidad, servicio?, empecemos en creer y respetar a los demás, valoremos a cada ser humano, sin importar lengua, sexo o nación. Comprometámonos con nuestra comunidad, con nuestra nación, dando de lo aprendido, devolviéndole a l estado como gesto de generosidad y agradecimiento los beneficios que nos han otorgado, claro, que para muchos, esto es una ofensa, porque en vez de recibir, le han quitado, y lo peor, le han robado los sueños de echar pa’lante.
¿No quiero más violencia ni más muertes?, actuemos con prudencia y vehemencia sin llegar a los impulsos desorbitantes. Debemos aprender a escuchar más que hablar.
¿Menos pobreza, mejor salud? Practiquemos la globalización de la solidaridad, de la sinceridad y la verdad. Hay que pasar por la experiencia del hambre, del dolor de estómago y el dolor escalofriante de una enfermedad, y en el peor de los casos, cuando en un centro de salud u hospital, no te dan las atenciones necesarias y urgentes por no tener un plan médico. Para poder ENTENDER y COMPRENDER el dolor de los pobres, debemos pasar por el mismo calvario.
“Nosotros debemos ser, el cambio que queremos ver” es un pensamiento que nos ha de mover a todos, de ponernos frente al espejo y preguntarnos: ¿Qué estoy haciendo con mi vida para ver el cambio que yo quiero? Y, en estos días que se aproxima un plebiscito en Puerto Rico y se elegirá a su nuevo gobernador, no caería mal que nuestros principales candidatos a la gobernación y nuestros representantes también se miraran al espejo y se preguntaran: ¿Cuál es el cambio que nuestro pueblo quiere ver?, ¿cuál es paso que daré para ver el cambio de lo que quiero ser?
Quiero sentirme y creer que soy barro, para dejarme moldear según la realidad que acontece. Tener ojos para ver las dos caras de la moneda y saber actuar según cada una. Abierta a los cambios urgentes y necesarios que debo dar para ver aquello que deseo: Paz, justicia, solidaridad, libertad, felicidad. Todos y todas anhelamos profundamente vivir en paz pero no olvidemos que el cambio que queremos ver, está en lo que debemos ser.
El arte de vivir
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