viernes, 17 de abril de 2015

"LA GENEROSIDAD QUE DIGNIFICA"


La generosidad dignifica
"LAS PERSONAS DE ESCASOS RECURSOS SUELEN SER LAS MÁS GENEROSAS"
APRENDER A DAR LO QUE NO NOS DIERON

No es ningún milagro que el más carente sea el más generoso. Yo diría que es hasta cuestión de lógica: solo el que ha sufrido las reales carencias sabe lo que se vive cuando se las atraviesa. Pero no se trata solo de haberlo vivido... sino de haberlo aprendido... porque no es requisito necesario para ser generoso el haber vivido sufrimientos ...sino el haber APRENDIDO la lección, y la lección comienza por registrar en su memoria aquel instante en que uno se dijo a sí mismo: cuánto me serviría en éste momento oscuro que vivo el simple abrazo de un amigo, su palabra firme, continente, su paciencia, su caricia con sonrisas, su mirada atenta...su simple presencia... cuánto alivio me traería ver un trozo de pan en la mesa para darle a mis hijos, cuánta fuerza me daría el poderme alimentar ahora mismo... cuánta paz me daría el poderme sanar, atender mis dolencias, curar mis heridas, fortalecerme como en otros tiempos... qué distinta vería la vida misma!... Y acto seguido... el silencio, el vacío, las indiferencias, ...que nos empujan a levantarnos solos... a darnos ánimo como podamos, ... a buscar ese trozo de pan a como de lugar, a acariciarnos a nosotros mismos, hasta que por fin el cuerpo responde, reacciona... lentamente se fortalece, y llegan palabras de otros, ecos lejanos que nos recuerdan que la vida sigue, y que puede cambiar si tan solo nos ponemos el empecinamiento de lograrlo... finalmente ... un indefinido tiempo después... estamos firmemente parados, tranquilos, con muchos aspectos ya resueltos, con sonrisas ocasionales, ...hasta con nuevas relaciones y sueños!... y en ese momento se nos cruza por delante un fiel reflejo de lo que fuimos tiempo atrás, ...la sombra del pasado nuestro pintada en otro cuerpo, en otra historia... si aún tengo registros de lo que aprendí de esas duras carencias... será mucho más sencillo extender ayuda, animar con una paciente palabra, apenas rozar con una suave caricia, una firme palabra de aliento, poniéndonos de ejemplo... y luego dar la vuelta con la sonrisa de haber dado lo que no pudimos recibir... así seguramente fue la vida de la señora de la foto... es todo un placer aprender a dar lo que no nos dieron... y una sabia lección por fin aprendida"



El arte de vivir